En situación de pandemia, la cultura se virtualizó: teatro, clases de yoga, de cocina, lectura de poesía. La historieta no es la excepción. Si se agotaron las lecturas de los libros –bueno, eso no se agota–, ahí está Internet. Si se cancela o posterga un evento, ahí está internet. Si cierra la comiquería, ahí está Internet. Y ante la suspensión en cascada de encuentros comiqueros, empiezan a asomar alternativas como Comfort zone, un evento digital que entre mañana a las 17 y el lunes ocupará el canal de Twitch del sello Gutter Glitter con la participación de ocho autoras (Agustina Casot, Jules Inés, Paula Andrade, la uruguaya Fiorella Santana, Teora Bravo, Macarena García Cuerva y Pupi Herrera) y dos colegas varones (Marcos Vergara y Gonzalo Ruggieri).

“Muchas actividades de los eventos son talleres o charlas, no es sólo ir a un stand”, plantea Andrade, impulsora de Comfort Zone. “Eso se puede hacer desde las redes”, alienta. Y cuenta que las transmisiones en vivo quedarán en el canal de su editorial para que quienes lleguen tarde puedan verlas. “En un livestream que hice, quienes miraban me dijeron que ver a otro dibujar les había bajado el stress, así que esperamos colaborar para todo lo que estamos viviendo”, plantea.

La idea es meter también a las comiquerías en el encuentro virtual: acompañan Crumb, de La Plata; La Galera, de Quilmes; y la Fábrica de historietas, de CABA. Además de Wacom. “Son comiquerías que suelen bancar la historieta nacional y buscamos darles visibilidad, acompañarlas en este momento porque la falta de eventos es un gran golpe económico para todes”, plantea Andrade. Las comiquerías y librerías están sufriendo particularmente este momento de locales paralizados y costos que se acumulan. Tanto que se formó la Red de Librerías y Espacios de Artes Gráficas (se los encuentra en redes con los hashtags #valefuturo y #reddelibreríasyespaciosdeartesgráficas), donde proponen comprar vales de $500 que se pueden canjear por $550 en libros, ganando un 10% de valor adicional.

Cuadritos dentro de cuadros

Otro efecto previsible de la pandemia fue volver a poner de relieve la historieta digital. Cuando el momento actual del noveno arte en Argentina empezaba a asomar, a mediados de los 2000, la mayoría de las lecturas eran digitales. El portal Historietas Reales marcaba tendencia. Pero la lenta consolidación de un circuito editorial, festivales y ferias ayudó a devolver el papel al centro de la escena. El súbito cambio de situación volvió a modificar la perspectiva. Sí, en las bibliotecas hay muchas historias por comenzar, pero el lector siempre gusta de olfatear el relato que aún no tiene. Hoy hay una miríada de propuestas individuales y un puñado de portales: el de webcómics de la editorial LocoRabia es el más potente, pero también vale la pena mirar Viñeta Uno.

Acá, el NO propone ocho lecturas para atravesar la cuarentena y que la imaginación lleve a otras vidas y paisajes. La consigna fueron series en curso y actualizadas. Pero quien busca encuentra y verá en los últimos años bastante historieta acumulada en carpetas de fotos de Facebook y archivos de Instagram.

 

 

BRUJAS 

Las brujas de Agustina Casot viven en su propia sociedad, pegadita a la nuestra. Nos ven con ojos extrañados, que es a fin de cuentas el mejor método para vernos a nosotros mismos y desarmarnos, entendernos. Inteligente y divertida, sencilla y profunda, la línea de Casot está entre lo más interesante del humor gráfico local de los últimos años. Leela en su página de Facebook.

MENOS PEOR

Fran Fantino hace historietas profundamente personales con personajes a los que es imposible no querer abrazar y contener. En Menos peor los materializa como una pareja con dificultades. Él es depresivo, ella bipolar, y en el proceso de acompañarse pueden descubrir una o dos cosas de cómo sobrellevar sus circunstancias. Y aunque por momentos puede ser una lectura dura como un golpe al estómago, vale cada línea. Leela acá.

 

 

NATHANIEL FOX Y LA TUMBA DE HUMAYUN

¿Alguien dijo aventura? Rodolfo Santullo, Manuel Loza y el Santa llevan a una fantástica búsqueda del tesoro ambientada en India, durante la dominación británica. Tiene el espíritu de Indiana Jones, del que la serie es tributaria y devota. En lo formal no tiene fisuras: el guión cumple con todo lo que uno podría pedirle, Loza pone la vida en cada viñeta y los colores del Santa generan el mejor clima. Leela en la web de LocoRabia, donde de yapa está Estrella roja, una épica revolucionaria de Manuel Loza.

MALA CIENCIA

La principal Ley de Murphy establece que todo lo que pueda salir mal, ¡saldrá mal! Mala ciencia es un cómic justamente sobre eso: experiencias científicas que salen no mal, sino desastrosamente. Pero lo de Federico Watkins y sus dibujantes no es necesariamente un alegato contra el positivismo científico, sino más bien una buena advertencia contra la locura de la humanidad. Leela en el portal Viñeta Uno.

PASTO Y CONCRETO

En un mundo post-apocalíptico, Pasto y Concreto son dos robots que exploran una ciudad que anda de a pedazos. Algunas porciones están reducidas a escombros. Otras aún se mantienen en pie. Pero nada funciona como debiera o ellos no saben cómo ponerlo en marcha. El dibujo de Leandro Davel tiene cosas cartoonescas, muy del palo de la animación, y un coloreado súper alegre. Muy buen relato de amistad. Leela acá

 

 

NACIÓN ZOMBI

¿qué hacer si todo se va al cuerno? Matías Muzzillo no parte de la premisa más original de los últimos años –hasta tiene un nombre pegadísimo a Nation Z, peli y videojuego recientes– pero tiene una construcción de clima impecable. Las panorámicas de las autopistas porteñas en pleno desmadre caníbal son un lujo, lo mismo que las huídas precipitadas por las zonas fabriles de Buenos Aires. Leela acá.

MIRAME

Tres pacientes psiquiátricos se mudan a un departamento y su doctora intenta ponerlos en caja. O quizás son cuatro actores. O cuatro conocidos. Los registros de realidad se entremezclan con astucia en esta novela gráfica –aún en curso– de Diego Agrimbau y Tomás Aira. Agrimbau, formado en el teatro, donde la estrategia narrativa no es novedosa, propone una historia inteligente y le pone todas las fichas a la capacidad de Aira de dar expresividad y gestualidad a los cuerpos de los personajes. Leela en Viñeta Uno.