Peligro de Wolf

Cuarentena Santa

Nunca imaginé festejar el cumpleaños de mi querido San Lorenzo de Almagro en cuarentena. Recuerdo otros años donde íbamos al Club y festejábamos con Facundo, los Rinaldi, los Pontoni, la abuela Olguín y Zubieta Martina. Resultaría imposible hacerlo ahora, hay que evitar las aglomeraciones para que estos virus Matadores no ataquen más y se vayan a la Mierko Blazina.

Me la Passet viendo por tele imágenes de todos lados, y me indigné Albrecht a tantos jubilados todos Amuchástegui. Qué Pena me dio, porque eso es meterse en la boca del Lobo Fischer. Ahí me di cuenta que fue una Coscia de locos y que no todo Marchi bien. ¿La gente que se Giunta en la calle tiene un Toscano Rendo en la oreja que no escucha lo que pidió el Presidente? Hay que ser un Voboril para no darse cuenta. Silas campañas de prevención son claras. Al Simionato que no las cumple le pegaría una patada en el Ortiz.

Quedate en tu casa, no seas Cabezón Ruggeri. Lavate las Manusovich con agua y jabón. Y si algo está Tuzzio desinfectalo. Salí sólo para comprar comida o para pasear al Perro Arbarello. Y al volver dejá afuera de tu casa las Zapata o las Bottinelli que usaste. Si no tenés barbijo, bien vale una Buffarini. No compartas el Mattiuzzo. Y si extrañás a alguien, llámalo por teléfono. Yo llamé a mis tíos de Córdoba y a mi primos de la Pampa Biaggio.

A mí también me gustaría estar en la Acosta, de farra en Farro, como un Loco Doval, haciéndome el Lángara, viviendo la vida color de Rossi. Pero no, yo no Romeo con este tema. Uso el Cocco, me quedo Solari en casa y disfruto al fumar un Fazzio, o tomar un rico Martino con soda en un Basso que traje de Romagnoli, con un Perazzo de Faina que corté con un Husillos que saqué del Alarcón de los recuerdos. Ya habrá tiempo de ir a jugar al Villar o de ir a comer fideos a Pipo Gorosito y ahí brindaremos con un Navarro o un Nereo Champagne.

No podés ir a la Iglesias pero si sos de los que Rezza, pedile a todos Los Santos, incluso a Sanfilippo y a Zandoná, que nos ayuden, sin vender, claro, el Almandoz al Diablo Monserrat.

No importa si sos pobre o Torrico, el virus ataca a todos. Acá te das cuenta que la vida Scotta. No nos sirve una cuarentena Blandi. Hay que aplanar la Corbo de contagios en cuestión de Díaz. Si nos quedamos en casa, entre todos le sacaremos la tarjeta Rojas al virus. Vas a Veira que todo va ir bien. De lo contrario esto no lo salva ni Batman Buttice.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ