Alberto Fernández les habló directamente a les niñes

El Presidente y las infancias

Laura Mangifesta afirma que en una comunicación política de riesgo, el Presidente decidió interpelar a las infancias, apelando a una inclusión sin barreras de edad ni de género y les dio entidad como ciudadanos.
Imagen: Sandra Cartasso

¿Qué sentidos sociales ligamos a la niñez? Según las representaciones sociales hegemónicas, los niños y niñas son ilustrados como ingenuos, indefensos. Se los define desde la negativa, como quienes carecen de ciertos atributos. Son aquellos faltos de madurez, que no tienen autonomía ni criterio, sin capacidad reflexiva, que no pueden tomar responsabilidad por sus actos. Esta visión los relega a un rol pasivo. En las sociedades occidentales modernas, adulto céntricas, los “menores” son remitidos a posiciones de subordinación. Los adultos mandan, los niños obedecen.

Esta forma particular de entender a la niñez no es natural, sino una construcción cultural históricamente situada. Hasta la Edad Media los niños no eran percibidos de forma diferente a personas de otras edades, sino como “adultos en miniatura”. Recién en la Europa del siglo XVIII se construye a la niñez como un status social específico ¿Qué lugar ocupan los niños y niñas hoy, en el aislamiento social, preventivo y obligatorio?

En medio de reclamos por excepciones al aislamiento para las infancias, Alberto Fernández, en el anuncio que hizo el sábado 25 de abril, le habló directamente a cada chico, cada chica y cada chique. En una comunicación política de riesgo, el Presidente decidió interpelarlas, apelando a una inclusión sin barreras de edad ni de género.

Además de agradecerles por quedarse en sus casas, en su discurso Alberto invitó a los niños a enviarle dibujos por Twitter, los cuales no tardaron en llegar. Desde su cuenta oficial, se comenzaron a compartir los dibujos recibidos, con saludos personalizados para cada chico, chica y chique. “Qué lindo, Kiara! Felicitaciones por haber aprendido a escribir tu nombre!! Te mando un beso muy grande!!” , “Qué lindo te quedó, Dante!!! Así es, si nos seguimos cuidando como hasta ahora, todo va a pasar. Gracias por escucharme, te mando un beso grande!” fueron algunas de las respuestas del Presidente.

De repente, las infancias no sólo pasaron a ser receptoras de un mensaje dirigido explícitamente a ellas durante el anuncio, también se constituyeron como partícipes activos de la comunicación. Son quienes escuchan, dibujan, se cuidan a sí mismas y a los suyos.

En una situación de crisis, las redes sociales digitales juegan un rol importante para alcanzar a las audiencias que no son interpeladas por los medios tradicionales. Durante el aislamiento se pudo apreciar el valor de las imágenes en los entornos 2.0. Las imágenes nos representan, nos permiten estar presentes en los espacios virtuales de socialización.

Las imágenes a partir de las cuales interactuamos intervienen en la percepción que los demás -y nosotros mismos- tienen y tenemos de quiénes somos. En este punto, las imágenes elaboradas por los niños no sólo muestran cómo ellos ven al Presidente, sino que también construyen semiológicamente su figura como un personaje público.

Al dirigirse y hablarles directamente a ellos, ellas y elles tanto en su discurso como en sus redes sociales, Alberto Fernández les da entidad como ciudadanos. El acto de compartir sus mensajes y responderles es reconocerlos como sujetos con voz y derechos. La pasividad no es una característica inherente a las infancias; cada chico, cada chica y cada chique merece ser escuchado, reconocido e incluido en la comunicación política.

* Maestranda en Comunicación Digital Audiovisual (UNQ), Licenciada en Comunicación Social (UNQ).

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