El arquero boliviano habló del gol de Pity Martínez en la final del Bernabéu 

Carlos Lampe: "En el banco le gritaban a Andrada que no vaya a cabecear"

Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid.Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid.Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid.Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid.Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid.
Gran corrida en solitario del Pity para el tercero de River en Madrid. 
Imagen: AFP

El gol más famoso de Pity Martínez, el tercero de River en la final de la Copa Libertadores 2018 que se disputó en el estadio Santiago Bernabéu, sigue dando de qué hablar, más allá de los miles de memes que les recuerdan a los hinchas de Boca esa noche aciaga en Madrid. Esta vez fue el arquero boliviano Carlos Lampe, suplente de Estaban Andrada, quien contó en diálogo con TNT Sports detalles de esa jugada desde la perspectiva del banco xeneixe.

"Hay que estar adentro con las revoluciones a mil para ir a buscar como lo hizo Andrada. Yo siempre pregunto antes de ir, pero yo en la última jugada siempre me voy a cabecear. Quizás él no se dio cuenta, nadie le pudo avisar. En el banco le gritaban que no vaya, que no vaya... Porque faltaba mucho, faltaban tres o cuatro minutos, creo... Por ahí se apuró un poquito ahí, pero son decisiones que uno toma”, comentó el  boliviano que actualmente juegan en Always Ready.

"Si no escuchás al cuerpo técnico, y no sabés cuánto falta, agarrás y te vas... Puede pasar que te vas y falten cinco minutos. Uno siempre quiere ir, porque hay que arriesgar, perder 2-1 ó 3-1 es lo mismo, pero también arriesgás la chance de empatar un partido...", opinó el arquero con pasado en el seleccionado de su país.

Por último, Lampe recordó las agresiones que sufrieron los jugadores de Boca en las cercanías del Monumental, cuando se dirigían en micro al estadio para disputar el fallido partido de vuelta por la final de la Copa Libertadores, que finalmente terminó jugándose en Madrid. "Me acuerdo todo. Yo iba en una ventana donde no se quebró el vidrio pero si se quebraron los vidrios de la ventana de adelante y la de atrás. Había mucha desesperación, entró el gas y costaba respirar. Teníamos a un compañero sangrando", contó.

"Lamardo, Pablo Pérez, Gago y Villa fueron los más afectados, los más complicados. Era imposible que alguno de ellos pudiera jugar. No hubo exageración. Nosotros preferíamos jugar el partido en su cancha que irnos a Madrid”,´agregó. Y, por último, sentenció: "No había manera de jugar, no estaban en condiciones los jugadores. No era un día normal. Las condiciones de seguridad no estaban dadas para jugarlo. Se puso en riesgo la vida de muchas personas arriba de ese micro. Fue una tragedia con suerte".

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