El recuerdo de Carlos María García Cambón

"A la Bombonera le diría que la extraño"

El delantero tuvo el estreno soñado en ese estadio, el 3 de febrero de 1974: en su primer partido oficial marcó cuatro goles en la victoria 5-2 ante River.
García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca.García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca.García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca.García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca.García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca.
García Cambón tuvo su debut soñado en la cancha de Boca. 
Imagen: Archivo El Gráfico

¿Qué significa la Bombonera para mí? No conozco mucho otras cosas, pero calculo que jugar ahí debe ser lo mismo que, para un bailarín, bailar en el Bolshoi, o para un actor trabajar en Hollywood, o para un astronauta, llegar a la Luna. Yo no hice ninguna de estas cosas, pero lo que sí puedo decir es que jugar en esta cancha es algo realmente maravilloso, único e impagable.

Una vez me preguntaron qué se siente cuando uno sube la escalera de la cancha de Boca para entrar al campo de juego, y dije algo que sigo pensando: que mientras uno sube los últimos tres escalones, siente que va rumbo a la felicidad.

Yo tengo gratísimos recuerdos de la Bombonera, empezando por el día que jugué mi primer partido oficial para Boca. Ese día hice cuatro goles en el Superclásico y, a partir de ahí, tengo muchísimos recuerdos hermosos. ¿De qué manera puedo ejemplificar lo que viví ese día en la Bombonera? Imaginen unas 50 mil personas, que era la capacidad de ese estadio más o menos, imaginen esa cantidad de gente coreando tu apellido. Si yo ya me ponía contento cuando me nombraba mi papá, y era uno solo. Imaginen que te nombran 50 mil personas a la vez, y se darán cuenta de mi alegría.

Es muy difícil de explicar algo así. Yo no tengo tanta capacidad de la lengua, calculo que  tipos como Borges o Cortázar podrían explicarlo mejor que yo. Lo que sentí fue una expresión dentro mío, que abarcaba todas las imágenes, todas las sensaciones, que alguien se pueda imaginar. Todas juntas en el mismo momento: alegría, felicidad, reencuentro, satisfacción, orgullo. Es difícil ponerle palabras. Si sentirlas ya es raro, explicarlas es más difícil.

¿Qué le diría en su cumpleaños 80? Le diría que me gustaría poder estar ahí adentro otra vez, volver a jugar ahí, repetir los gestos al ponerme la camiseta, pasear por los lugares por los que solía caminar, pisar el vestuario. A la Bombonera, hoy le diría que la extraño.


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