Por la cuarentena, habrá marea verde en las redes sociales

La Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito cumple 15 años

Aunque la cuarentena impidió que le presidente Alberto Fernández enviara al Congreso el proyecto para la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, la lucha no decae y este año la marea verde inundará las redes.

En la esquina de la Confitería El Molino, frente al Congreso, Alicia Cacopardo instalaba una mesa junto a otras feministas y con un megáfono invitaba a quienes pasaban por esa esquina emblemática, en Callao y Entre Ríos, a firmar el apoyo a un anteproyecto de anticoncepción y legalización del aborto, que habían presentado desde la Comisión por el Derecho al Aborto por mesa de entradas en la Cámara de Diputados. Corría el año 1992. Todavía el pañuelo verde no era emblema.

--La gente escuchaba, caminaba y después volvía a firmar. Juntamos cantidad de firmas. Estaban también los que nos gritaban asesinas, esos siempre estuvieron, pero eran pocos --dice a Página 12, desde su casa en Villa Bosch, Cacopardo, médica jubilada, con casi 83 años, la piel ajada y el cabello enrulado de siempre (ver foto). Trece años después, en mayo de 2005, se crearía la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Este jueves, en el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, la Campaña conmemorará 15 años de vida, en los que la marea verde fue acrecentando su apoyo al punto de lograr, en esta última etapa, la despenalización social de esa práctica y una extendida adhesión entre adolescentes y jóvenes en distintos puntos del país.

En este aniversario, y en cuarentena, Cacopardo seguirá los festejos desde su casa, como cada activista de pañuelo verde. La celebración será con una "manifestación virtual", en una jornada en la que se volverá a exigir la sanción del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, presentado por octava vez consecutiva ante el Congreso hace un año, mientras se espera el momento en que el Gobierno envíe finalmente su proyecto a Diputados.

Por ahora, ese envío quedó freezado por la pandemia de coronavirus. La cuarentena comenzó cuando estaba previsto que el presidente Alberto Fernández terminara de revisar el borrador y le pusiera su firma para mandarlo al Congreso. La secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, estuvo encargada de coordinar su redacción, en la que trabajó un equipo de expertas de los ministerios de Mujeres, Género y Diversidad y de Salud. Se sabe, incluirá la despenalización y legalización del aborto en las primeras 12 o 14 semanas de gestación, y más allá de ese plazo en los casos previstos ya en el Código Penal: cuando corre riesgo la vida o la salud de la mujer o en caso de violación. Se garantizará su cobertura en el sector público, privado y de obras sociales. No contemplaría la objeción de conciencia institucional. El encuadre es sanitario: el aborto es un problema de salud pública que debe ser atendido por el Estado. Quienes leyeron la letra chica del proyecto asumieron un compromiso de confidencialidad. No pueden adelantar nada.

--Me preocupa no saber del proyecto del Gobierno –dice Cacopardo-- Creo que va a ser un buen proyecto pero no sabemos cómo viene, qué dice. Hemos avanzado mucho en estos años. Está bien claro que es un derecho.

Cacopardo fue una de las integrantes de la Comisión por el Derecho al Aborto, conformada en 1988, por un grupo de pioneras --entre ellas Dora Coledesky y Safina Newbery, ya fallecidas-- que se animaron a alzar la voz sobre un tema que entonces era tabú, pero que estaba --y lo sigue estando-- intrínsecamente unido a la vida de las mujeres.

“Tuve cinco abortos”

En la Comisión nació la consigna “anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, que luego, desde su creación en 2005, en una plenaria en Córdoba, adoptaría la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, con el agregado de “educación sexual para decidir”. Desde entonces, Cacopardo y el resto de la Comisión, como otros grupos feministas que venían militando el derecho al aborto, pasaron a referenciarse en la Campaña, que empezó articulando a unas 70 organizaciones, y que hoy suma a más de quinientas organizaciones sociales, políticas, feministas, de derechos humanos, a lo largo del país. También en esa plenaria se decidió adoptar el pañuelo verde, que empezó a usarse dos años antes en el XVIII Encuentro Nacional de Mujeres, que se hizo en Rosario.

Cacopardo siguió en pantalla gigante, en el edificio del Anexo de Diputados, junto a sus compañeras de lucha, cada una de las audiencias que se hicieron en la cámara Baja y en el Senado durante el debate de 2018. Al proyecto de la Campaña se le introdujeron algunas modificaciones y se obtuvo media sanción en Diputados. Faltaron pocos votos para la sanción en el Senado, cuerpo históricamente más conservador. Hace 17 años que Cacopardo se jubiló de la Unidad Sanitaria Nº 15 de Villa Lanzone, partido de San Martín. Ahí atendía cuando su amiga y colega Silvia Coppola le propuso sumarse a la Comisión por el Derecho al Aborto, recuerda a Página 12.

Creció en una casa de clase media alta, muy acomodada económicamente. Antes de tener a sus dos hijos, Cacopardo --contó-- tuvo “cinco abortos”.

--Se hacían en consultorios. Te daban pentotal, para dormirte. Esa clandestinidad no era nada agradable pero podíamos pasarla bien quienes, como yo, podíamos pagar el aborto. En ese momento no eran sumas exorbitantes. El médico atendía solo o a lo sumo con una enfermera o alguien que lo asistía. Después cuando voy a trabajar en la salita empiezo a escuchar los abortos tremendos que hacían las comadronas en los barrios a las mujeres pobres, les ponían una sonda, o un tallo de perejil. Y ellas iban con esas hemorragias a los hospitales. A algunas les iba bien, otras se infectaban, algunas se morían.

--¿Qué la hizo pensar al aborto como un derecho? --le preguntó este diario.

--¿Quién iba a decidir sobre mi decisión de tener o no un hijo? Yo siempre decía: “hijos joven, no quiero tener”.

Vivió en La Lucila, en el norte del conurbano. Fue al Liceo de San Isidro en la secundaria, que luego sería el Colegio Nacional, estudió Medicina en la UBA, se formó algunos años en Cuba y luego en el Hospital Piñeiro, de la ciudad de Buenos Aires, hasta que empezó a ejercer como toco-ginecóloga y a trabajar en anticoncepción desde 1988 en la salita de Villa Lanzone, donde años más tarde empezó a promover el uso del misoprostol un poco antes del año 2000.

--En una de nuestras revistas de la Comisión por el Derecho al Aborto publicamos cómo usarlo. Nos había llegado la información de Brasil.

Para que no se pierda ese registro de la memoria feminista que son las revistas de la Comisión, Cacopardo convirtió su archivo personal en uno colectivo, una verdadera joya, al que se puede acceder en https://comisionporelderechoalaborto.wordpress.com/ Allí se pueden encontrar las hojas mimeografiadas de la primera revista de la Comisión por el Derecho al Aborto “Nuevos Aportes”, las notas que publicaban en los diarios y las revistas q vendían en los Encuentros Nacionales de Mujeres en forma de Prensario; también la primera solicitada por el derecho al aborto publicada en Pagina12 el 27 de septiembre de 1992 (se puede descargar en Otros documentos junto con las que se publicaron el 8 de marzo de 1994, el 28 de septiembre de 1999 y el 26 de septiembre de 2003). No solo subió todo ese valioso material a la web. Además, lo llevó al Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas (CeDInCi) y al Instituto de Investigaciones Gino Germani de la UBA.

--Al principio pegábamos con cola los recortes que salían sobre el aborto en los diarios cada año. Ahora todo ese material lo digitalicé.

La adhesión tan masiva de adolescentes y jóvenes al reclamo por el derecho al aborto, dice, ha sido un avance importante, fundamental, para la Campaña.

--Siempre estuvimos en la calle. Empezamos a juntar firmas en 1991. Pero esa juventud antes no se veía. Ese fue un avance increíble, después de las movilizaciones de Ni Una Menos, las jóvenes entendieron que el derecho al aborto es algo para ellas. No tengo dudas de que lo vamos a conseguir, que vamos a conseguir la ley –dice y se entusiasma.

Hoy el festejo de los 15 años de la Campaña lo seguirá por la web.


Un festejo virtual

Bajo las consignas "15 años de Campaña. Un Proyecto de vida" y “Una historia compartida", este jueves durante todo el día se publicarán desde los perfiles en redes sociales de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y sus regionales y redes, materiales gráficos y audiovisuales; charlas, entrevistas y performances artísticas. El objetivo de la fecha es “visibilizar la construcción histórica de los consensos políticos transversales que posibilitaron el masivo apoyo social a una campaña federal, intergeneracional y multidisciplinaria”, señalaron desde la Campaña.

Cronograma de actividades

9 hs - Publicación en redes del video: "15 años de Campaña. Un Proyecto de vida"

11 a 13 hs - Tuitazo: "Somos archivo vivo" #15AñosdeCampaña #AbortoLegal2020

15 a 18 hs - Transmisión de actividades federales en perfiles nacional, de las regionales de todo el país y de las distintas redes que confluyen en la Campaña

18.30 hs - Recital de Mariana Carrizo

19 hs - Manifestación virtual y emisión en vivo en el canal YouTube de la Campaña de la declaración del 28 de Mayo: 15 años de Campaña*

20 hs - Festival de la Red de Socorristas

21.30 hs - Emisión en vivo del video: "15 años de Campaña. Un Proyecto de vida" y repetición de la declaración en redes de la Campaña Nacional

La declaración de la Campaña

“La problemática de los abortos inseguros es una cuestión de salud pública y el abandono al que el Estado y sus instituciones condenan a mujeres, bisexuales, lesbianas, varones trans y personas no binaries que deciden abortar resulta de la omisión de sus responsabilidades”, señaló la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, en un comunicado. “Por eso, cuando se produce una muerte como consecuencia de una criminalización desigual, constituye un femicidio de Estado. Sobre todo, tras el rechazo del Senado a la sanción de una Ley que les hubiere otorgado protección, el 8 de agosto de 2018 tras un debate social y parlamentario de meses”, agrega el texto. Y sigue así:

El aborto legal es una deuda de la democracia y una emergencia social. Así lo afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS) que durante la pandemia de COVID-19 declaró al aborto dentro de los servicios de salud esenciales. Sin embargo, a pesar de esto, el 27 de abril murió Ivana, de 22 años, por las consecuencias de un aborto inseguro en Pirané, Formosa; y por esos días, en La Banda, Santiago del Estero, a María de 12 años, violentada sexualmente, le negaron la interrupción legal del embarazo, obligándola a gestar, poniendo en riesgo su vida y salud.

Son 15 años de nuestras vidas, son 15 años que forman parte de la vida democrática de nuestro país. Construimos una historia compartida. Hoy somos millones en un ejercicio de ciudadanía que le reclama al Estado el fin de la coacción y las maternidades forzadas. Marchamos, nos reunimos, debatimos, recuperamos la historia de los feminismos en nuestro país y nos abrazamos en la persistencia. No estamos solas, tenemos nuestros pañuelos que son lazos sociales de libertad y de vida. Les activistas de la Campaña tenemos historia, presente y un Proyecto: aborto legal ya. Será Ley en 2020”.

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