Un vuelo, para llevar comida 

Piden ayuda para una comunidad aislada en la frontera 

Algarrobito limita con Bolivia. Sus habitantes tienen que pasar por ese territorio para aprovisionarse. En la cuarentena, salen por caminos vecinales, a caballo o a pie, en un viaje de 12 horas. 

Habitantes del paraje Algarrobito, en el departamento San Martín, piden ayuda para llevar mercadería a sus familias, residentes en un lugar que no cuenta con caminos carreteros por territorio argentino y que han quedado incomunicados al cerrarse el tránsito internacional con Bolivia

El pasado 14 de mayo una veintena de integrantes de estas familias llamaron la atención sobre su situación al publicar en las redes sociales fotografías de la travesía que realizan, por caminos vecinales y cruzando dos brazos de los ríos Tarija y Bermejo, para llegar a la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán a abastacerse. 

Si bien la Provincia viene colaborando con el último tramo del transporte, con una trafic que los traslada hasta la ciudad una vez que cruzan los brazos de los ríos, los peligros que deben correr, la imposibilidad de cargar muchas provisiones y la falta de recursos para adquirirlas, las motivaron a hacer público un pedido para que el gobierno de Salta realice un vuelo llevando alimentos hasta las comunidades mismas. 

La coordinadora de la comunidad ava guaraní Algarrobito, Nancy Rodríguez, contó a Salta/12 que antes de la pandemia para llegar a su población desde Orán iban a Aguas Blancas, donde cruzaban el límite internacional hacia la ciudad de Bermejo, en Bolivia, y luego seguían 21 kilómetros por territorio boliviano hasta el límite, en la localidad boliviana de Siclera, cruzaban con botes el Grande de Tarija para regresar a territorio argentino "y después caminar 20 minutos para llegar de nuevo a la comunidad". 

Orán está a 71 kilómetros de Algarrobito, por eso, las compras se hacían habitualmente en Bermejo, aunque cada tanto hubiera que viajar a Orán para realizar trámites y cobrar los beneficios sociales. 

Si ya en épocas de "normalidad" era "difícil llegar" y "difícil salir”, ahora, con la pandemia por el coronavirus las cosas se complicaron más, porque ya no se puede pasar a Bolivia. “La gente no puede salir". Por eso, tras soportar aislados desde el 16 de marzo, integrantes de las 16 familias que viven en este paraje comenzaron a salir por un camino vecinal, a caballo o a pie, y "lleva un día para caminar, 12 horas”. “Es todo por Argentina, pero tienen que recorrer mucho”.

Rodríguez dijo que muchas personas “ya no tenían mercadería” y por eso salieron caminando.

Entre otras travesías, el 14 de mayo unos 20 vecinos partieron desde Algarrobito a buscar mercadería a San Ramón de la Nueva Orán. Rodríguez dijo que en general les fue bien, pero a la vuelta, al cruzar el último brazo, "una familia casi ha tenido un accidente porque el caballo se empantanó y se mojaron todas las cosas. Y por salvar a la compañera el compañero casi se ha ahogado”. 

“Desde Algarrobito salieron a la 7 de la mañana, tenían que recorrer el camino, todo barro, monte, a caballo” y “algunos caminando”, añadió José Luis Segundo, el marido de Rodríguez. 

Los lugareños salen por un camino que se usa para sacar madera. El grupo llegó a la vera del río a las 7 de la tarde, “ellos tenían que pasar dos ríos, que eran el Tarija y el Bermejo. Tienen que hacer los dos brazos del río para pasar". Como ya oscurecía, decidieron hacer noche al costado del río, pero se largó a llover, así que a las 4 de la madrugada cruzaron los ríos para llegar a la Finca Solazuti, donde podían guarecerse. Al día siguiente la trafic del gobierno de Salta los buscó para completar el último tramo, de media hora. 

Esta misma trafic los regresó al día siguiente a Solazuti, donde hicieron noche en la finca y al otro día cruzaron los ríos y, tras el incidente con el caballo empantanado, siguieron viaje por la selva hasta Algarrobito, a donde llegaron entre las 3 y las 4 de la madrugada, con paradas para permitir que los caballos descansaran. 

Producción para autosustento 

Rodríguez contó que en Algarrobito, como en los otros 13 parajes que se ubican en una lonja que va desde Porcelana a Madrejones, por 84 kilómetros siempre al costado del Tarija, las familias son productoras rurales. “Nosotros más que todo allá sembramos, vivimos de nuestros animales y eso nomás. Allá no se encuentra trabajo y la gente tiene su sueldito del salario universal y la Tarjeta Alimentaria”. “Nosotros sembramos más que todo arroz, maíz, todo lo que es consumo del campo”, zapallo y otros comestibles; crían chanchos, gallinas, vacas, “de todo”, para el autosustento.

En estas comunidades no está resuelta la propiedad comunitaria, aunque se hizo el relevamiento territorial que prevé la ley 26160. Rodríguez, que ahora está en la ciudad de Salta por problemas de salud de su marido, recordó que su familia residió siempre en ese lugar. “Mi abuelo vivía ahí, se ha criado y ahí se ha hecho viejito y ahí vive todavía, y después seguimos nosotros también ahí, ve”.

El colectivo Artistas Autoconvocados, de Orán está gestionando un vuelo para llevar asistencia a estas comunidades. El cantautor Riqui Zarra, que integra el colectivo, contó a Salta/12 que pidió ayuda a legisladores nacionales porque la cantidad de parajes y familias, 105 en total, escapa a las posibilidades de su organización. 

Los habitantes de estos parajes, Porcelana, Baules, Aujoncito, Media Luna, Algarrobito, Volcán, San Telmo, Churqui, Trementinal, Isla Los Novillos, Corredero, Astilleros y Madrejones, integran la Comunidad Ava Guaraní Tape Iguapegui. Estos parajes corresponden a la jurisdicción del municipio de General Mosconi, del que distan más de 200 kilómetros y con el que no tienen conexión directa. 

"(Las familias) Se encuentran en zonas de difícil acceso, aislados del resto del territorio, con carencias manifiestas en cuanto a infraestructura básica. Las 105 familias que conforman la comunidad se distribuyen a lo largo de unos 80 km y se encuentran distanciadas entre sí a excepción de algunos núcleos poblacionales o parajes en los que se pueden concentrar unas 10 a 15 familias. La ocupación de la tierra es diversa ya que la mayoría tiene ocupación precaria", señala un informe de Artistas Autoconvocados. 

Algarrobito es el centro de estas comunidades, ocupa unas 250 hectáreas. "En la zona hay una casi total carencia de servicios como agua, luz, cloacas, gas". En la época estival, entre diciembre y marzo, los habitantes de esta zona quedan aisladas por las crecidas de los ríos que las circundan. 

Si bien se pudieron hacer pozos de agua para la provisión de este paraje, en el lugar "No hay centros de salud ni sala de primeros auxilios, los visita un médico una vez por mes, y el agente sanitario cada 30 o 40 días. El acceso a la educación para niños en edad escolar y colegio secundario se encuentra en el paraje Media Luna, para lo cual deben recorrer a pie o en bicicleta o a caballo mas de 5 km diarios, por lo que en muchos casos los niños y adolescentes deben quedar internos en el establecimiento de lunes a viernes". 

La Provincia informó que el 11 de mayo se hizo el primer viaje para "asistir" a familias de Algarrobito y Trementinal que salieron por sus propios medios hasta Solazuti, donde los esperó la trafic para hacer el último tramo del viaje y pudieran cobrar beneficios sociales y comprar insumos.

"Por su localización geográfica, estas comunidades se encuentran prácticamente incomunicadas, por lo que deben emprender un extenso viaje hasta la ciudad más cercana, Orán", reconoció la Provincia.

Suplementos
Suplementos
Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ