Se produjeron al menos tres muertes durante la jornada

Los estadounidenses coparon las calles por sexta noche consecutiva

Aunque de día las protestas fueron pacíficas, al caer la tarde se volvieron a registrar incidentes. Las principales manifestaciones se dieron en Washington, Nueva York, Minnesota y Florida.
Imagen: AFP

La indignación  por el salvaje asesinato de George Floyd sigue latente en las calles de Estados Unidos. Una semana después del crimen del afroamericano de 46 años en Minneapolis, las protestas se extendieron de costa a costa y aunque de día las manifestaciones fueron pacíficas, al caer la tarde se volvieron a registrar incidentes. Las movilizaciones más importantes se dieron en los estados de Washington , Nueva York , Minnesota y Florida. Se produjeron al menos tres muertes durante la jornada y lejos de brindar un mensaje conciliador, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump , anunció que desplegará miles de soldados para detener "los saqueos, los ataques y la destrucción gratuita de la propiedad". 

Al menos dos personas murieron en Iowa y una más en Kentucky durante el sexto día consecutivo de protestas por el crimen de Floyd. La policía de Iowa informó que dos personas fueron halladas sin vida en diferentes sitios de la ciudad de Davenport en medio de incidentes que tuvieron lugar el lunes por la madrugada. Ambos casos serán investigados como homicidios. Por su parte el gobernador de Kentucky, Andy Bashear, autorizó a la policía estatal para que lleve a cabo una investigación independiente de un incidente en el que agentes de la Policía Metropolitana de Louisville y soldados de la Guardia Nacional mataron a balazos a un hombre afuera de un supermercado.

En Minneapolis, donde se produjo la muerte de George Floyd, el día transcurrió sin incidentes, después de que las autoridades desplegaran un monumental dispositivo de seguridad. En la tarde del lunes, el hermano del joven asesinado visitó un memorial improvisado en el lugar del crimen. Allí, Terrence Floyd tomó un megáfono y dijo: "Dejemos de pensar que no importamos y salgamos a votar". Exigió además un cese de  la violencia, porque "Eso no hará que mi hermano vuelva".

En el centro de la polémica está el tratamiento judicial que tendrá el agente arrestado por la muerte de Floyd, Derek Chauvin, a quien se le imputaron cargos por homicidio involuntario, y debía comparecer este lunes ante un tribunal, pero su audiencia fue aplazada para el 8 de junio. Después de que se difundiera un video que mostraba que otros agentes también inmovilizaron el torso y las piernas del fallecido, los manifestantes exigieron el lunes que también sean arrestados los otros tres policías implicados.

En el estado de Florida, miles de personas emprendieron una marcha pacífica por el centro de Miami. La marcha se inició en las afueras del Miami Airlines Arena y se dirigió hacia Overtown, un barrio afroamericano cercano al centro de la ciudad, donde se concentraron las protestas de los últimos días. Diferente fue la situación en Philadelphia, donde por la noche decenas de manifestantes fueron arrestados luego de que la policía reprimiera con balas de goma. En el pequeño barrio de Fishtown, algunos hombres salieron a la calle con bates, martillos y palos de golf, con la excusa de proteger los comercios de saqueos. De milagro no se produjeron incidentes.

En Nueva York, epicentro de las protestas de los últimos días, unos mil manifestantes protestaron por la tarde en Times Square, aplaudiendo y gritando a viva voz el nombre de George Floyd y una de las frases emblema de las movilizaciones, "Black Lives Matter" (Las vidas negras importan), frente a policías equipados con uniformes antidisturbios. También lo hicieron en el barrio de Brookyn, donde los manifestantes exclamaron: "Manos arriba, ¡no dispare!".

"Estoy aquí porque mi vida importa", dijo Shina Moore, una afroestadounidense de 23 años que trabaja en un café Starbucks y participa activamente de las protestas en Nueva York. Moore dijo que desafió al toque de queda durante la noche. "La gente no lo respetará. Cuomo es nuestro gobernador, está haciendo un buen trabajo pero esta no es su lucha. Estas protestas seguirán tanto como sea necesario: un día, una semana, un mes, un año".

El gobernador neoyorquino cuestionó el accionar de la policía de la Gran Manzana. "Si yo solo fuese el Andrew Cuomo de Queens opinaría que el policía que embiste a las personas que protestan debería ser despedido. Pero como soy gobernador digo que hay procesos y leyes, lo que no significa que no se haga nada mientras se resuelve. Hablaré con el alcalde sobre esto también", indicó el dirigente demócrata. Esta es la primera noche en que la ciudad de Nueva York declara toque de queda, algo que no ocurría desde los disturbios de Harlem de 1943, también ocasionados por motivos raciales.

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