La crisis en la “industria sin chimenea"

Solo se aprobaron 70 créditos CFI para el sector turístico en Salta

La mayoría de los 2.200 emprendimientos no accedieron a los préstamos a tasa blanda que el gobierno provincial lanzó con fondos nacionales para sobrellevar la crisis.
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Guías con dificultades para acceder al financiamiento 

El 20 de abril pasado, cuando se cumplía un mes del comienzo de la cuarentena, el Ministerio de Turismo y Deportes salteño lanzó líneas de crédito a tasa subsidiada para uno de los sectores más afectados por la pandemia del coronavirus. Se trataba de dos líneas de préstamos: una para capital de trabajo o nóminas salariales de hasta 400.000 pesos con una tasa variable que no superaría el 15%, y otra de 2.500.000 pesos para capital de trabajo con una tasa variable de hasta el 30%, en ambos casos con plazos de pago de entre 12 y 24 meses y con períodos de gracia de hasta un año. 

Los fondos para sostener esos empréstitos provienen del Consejo Federal de Inversiones (CFI), que adaptó sus créditos de inversión a la emergencia económica que provocó la pandemia.

A dos meses y medio de ese lanzamiento, sólo 70 carpetas de emprendimientos turísticos salteños han sido aprobadas por un total de 12.181.490 pesos, es decir, a un promedio de poco más de 170.000 pesos por empresa. Según datos oficiales, si bien se realizaron 637 consultas procedentes de prestadores ubicados en 29 municipios, finalmente se iniciaron solo 139 carpetas, de las cuales 108 ya están en el CFI para su aprobación y sólo 70 ya están listas para la firma.

Se trata de un número poco significativo si se lo compara con los 2.200 emprendimientos turísticos que hay en la Provincia, sumando la hotelería, la gastronomía y los demás prestadores turísticos: 530 alojamientos, alrededor de 1.200 restaurantes y bares, más de 460 guías de turismo, casi 200 agencias de viaje, unos 40 prestadores de turismo alternativo, y otros prestadores como rentadoras de auto o servicios de transporte.

El ministro de Turismo y Deportes, Mario Peña, atribuyó la poca participación de las empresas turísticas a que no todas optan por endeudarse para financiar gastos corrientes, y a que otras compañías del sector pueden haber accedido a los créditos que otorgaban directamente las entidades bancarias (y de los que no tienen información). “Yo creo que la gran mayoría está esperando a ver si es necesario endeudarse o no, o si puede salir de la situación a partir de que se vaya abriendo la actividad”, explicó Peña a Salta/12 y agregó que “los créditos CFI iban a un segmento que los que más lo pudieron aprovechar son los prestadores de turismo alternativo, sobre todo guías”.

El jefe de la cartera turística destacó que con los créditos del CFI llegaron al 15% de las PyMEs turísticas, tomando como parámetro a las 980 empresas que son habilitadas por el Ministerio, excluida la gastronomía que no requiere de la habilitación turística.

Poco flexibles

“Los créditos del CFI tienen la dificultad de que no flexibilizan las normas, y en una situación de excepción es muy poca la gente que ha podido acceder”, se quejó el presidente de la Cámara de Turismo de Salta, Carlos Eckhardt

Según el referente de los empresarios turísticos la exigencia de balances, declaraciones juradas de aportes patronales y flujos de fondos atentan contra la posibilidad de las empresas de calificar para las líneas de crédito. “Exigen garantías reales, y cuando se trata de un sector que está en situación de quebranto, si no están inhibidas las propiedades no están disponibles por alguna circunstancia”, se lamentó.

Para Eckhardt, además, el hecho de que la ayuda estatal esté direccionada pura y exclusivamente al pago de salarios ha provocado “que el sector se haya convertido en un agente de contención” social. 

“Incluso la nueva ley (el proyecto de emergencia para el turismo que se debate en el Congreso de la Nación) está pensada como ayuda al consumo, y en la medida en que vos ayudes al consumo pero no al que produce el servicio, cuando llegue el momento de hacer uso del servicio ya no sé si vas a estar”, concluyó.

En respuesta a los planteos de Eckhardt, Peña explicó que “hay requisitos que cualquier entidad crediticia te los va a pedir”. El ministro de Turismo reconoció que “en los primeros 30 días la atención (para quienes solicitaban créditos) era virtual y eso complicó un poco. Después, cuando se liberó la atención en la administración pública, armamos un equipo y atendimos a mucha gente en forma personalizada”.

Guías

El gobierno provincial también lanzó una línea de créditos de tasa cero específica para guías de turismo. Sin embargo, Según Santiago Dávalos, referente del sector, hasta ahora ninguno consiguió ese empréstito. Peña dijo desconocer esa situación, ya que se tramita directamente con el Banco Macro, agente financiero de la Provincia.

“La mayoría presentó los papeles, pero todavía no salió”, se lamentó Dávalos, aunque se mostró escéptico respecto de su utilidad: “después de 4 meses sin trabajar, que te den un poco de plata ahora, es como aflojarle un poco la cuerda a la ahorcada, pero termina siendo ahorcada al final”, suspiró.

Según sus estimaciones, de los 460 guías de turismo empadronados en Salta, solo un tercio se presentó para esa línea. La mayoría intenta sobrevivir como puede: “a mí me ayuda mi vieja, otros venden sándwiches, otros remisean…”, relató.

Dávalos se quejó de que no se haya avanzado con la declaración de la emergencia del sector, como sí ocurrió en la vecina provincia de Jujuy. “Nosotros necesitamos subsidios inmediatos hasta que pase la crisis”, reclamó.

Ley de emergencia

El proyecto de ley que establece la emergencia del turismo en Salta ya fue enviado por el Poder Ejecutivo y probablemente sea tratado esta semana en la Legislatura provincial. Su redacción fue consensuada con los empresarios del sector, que apuestan a su aprobación.

“Nosotros ahora apostamos todas las fichas a la ley de emergencia provincial”, aseguró Eckhardt, celebrando la posibilidad de obtener eximiciones de impuestos provinciales hasta fin de año y la creación de un fondo fiduciario que les permita financiarse a plazos y tasas accesibles.

Peña, por su parte, reconoció que la situación del sector es “muy compleja y delicada”. “Por eso estamos avanzando con la ley de emergencia turística en la provincia, que ya tomó estado parlamentario, y el martes tenemos una reunión con (el ministro de Turismo de la Nación, Matías) Lammens, todos los ministros por un plan de ayuda nacional”, se esperanzó.

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