La muestra de Ana López

Mujeres que son narradas

Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López.Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López.Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López.Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López.Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López.
Tres piezas de la serie "Las otras-nosotras" de Ana López. 

Ana López narra historias.

Casi siempre de mujeres. Mujeres que sueñan como Lourdes, se movilizan como “Ellas”, o subsisten atravesadas por lo doméstico.

Magia y alquimia forman parte de su lenguaje. Es en la interacción con el material donde se conjuga la alquimia. Ana nos cuenta cómo en la fabricación del papel, por ejemplo, éste nos baja la omnipotencia. La materia adquiere personalidad, se modifica y nos interpela. La magia está en la poética de sus relatos.

A través de su abuela, quien le contaba historias religiosas conoció la vida y martirio de Santa Águeda.

Santa Águeda de Catania (Sicilia, Italia, 235-261) provenía de una familia rica y era muy bella. Pero profesaba su fe en jesucristo. Así lo demostró cuando el Senador Quintianus se aprovechó de la persecución del emperador Decio (250-253 d.C.) contra los cristianos para intentar poseerla. Las propuestas del senador fueron rechazadas por la joven virgen, alegando su compromiso con Jesucristo. El senador entonces, poseído por la ira, la hizo torturar, hasta llegar a ordenar que le corten los senos. La respuesta de Santa Águeda se volvió famosa: "Cruel tirano, ¿no te da vergüenza torturar en una mujer el mismo seno con el que de niño te alimentaste?". La santa fue consolada con una visión de San Pedro que milagrosamente, la sanó. Pero las torturas continuaron y al fin fue echada sobre carbones encendidos.

Tristemente, hoy en pleno siglo XXI, Águeda se transforma en símbolo de la violencia del sistema patriarcal contra la mujer y los cuerpos feminizados.

La presencia de Águeda transforma la exhibición en ritual. [...]

Las comandantas y las otras… nosotras. Las comandantas nos hablan de protección y de luchas, pero también de miedo y oscuridad. Sus máscaras se asocian a las guerrillas, pero también a aquellas usadas en bailes y rituales africanos. Hoy nos convocan “el miedo al otro” que despertó la pandemia del Covid 19. Como toda máscara no sólo ocultan dolor o temor, sino que nos hablan de ficción.

“Las otras”: las Colonas, La Rulos, Carola, Lubina, Elle, Prima, Domitila y la Vecina (feminista), Mechita, Ermita, Las Loto, Tina(tramontina) forman parte de un tejido urbano, barrial, próximo, que acompaña.

“Las comandantas y las otras” forman un cuerpo político y plural, en defensa de Águeda.

Ana López en su muestra “Las comandantas y las otras …. nosotras”, visibiliza a través del relato y la alquimia del material, en este caso la arcilla, una historia social de violencia contra la mujer y se manifiesta a favor de un camino colectivo contra la opresión y el olvido.

* Artista visual. Curadora de la exposición.

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