La muerte de Maradona

Peritajes y batallas familiares

Imagen: Télam

En medio de lo que se anticipa como una guerra familiar, los fiscales que investigan la muerte de Diego Maradona continuaron este miércoles la búsqueda de más elementos. En La Plata se hicieron los primeros estudios de los órganos del Diez y lo que se busca son evidencias que indiquen si hubo negligencias que provocaron una muerte evitable. Ya está claro, por ejemplo, que Maradona ingería medicación perjudicial para su salud, que no le suministraron los medicamentos esenciales para su corazón y que no hubo una adecuada atención médica en la vivienda de Tigre. Pero de las vísceras y los análisis toxicológicos saldrán los datos científicos que luego se volcarán en una junta médica que hará el análisis más global, objetivo y definitivo. Todo indica que los fiscales imputarán al médico Leopoldo Luque y tal vez a la psiquiatra Agustina Cosachov por el delito de homicidio culposo.

Durante la jornada de este miércoles, el juez Orlando Díaz admitió una apelación de las hermanas de Maradona que quieren ser querellantes, particulares damnificados, que es como se llama la figura en la Provincia de Buenos Aires. La cuestión tiene su importancia porque quien representa a las hermanas es el abogado Matías Morla que, de hecho, actuará como defensor de Luque y el equipo médico. Es el famoso entorno del Diez.

Del otro lado, ya está claro que actuará como acusadora Verónica Ojeda en representación del hijo que tuvo con Maradona, Diego Fernando. La pareja de Ojeda, Mario Baudry, ya se presentó en la fiscalía y por sus dichos públicos adelantó que va contra Luque y Cosachov.

En el medio, pero no mucho, están las tres protagonistas más cercanas de la historia: Dalma, Giannina y Jana. Estas dos últimas firmaron el acta por el que Maradona fue trasladado a la casa de Tigre en lo que resultó una movida inadecuada. Pero quienes conocen la historia familiar sostienen que tarde o temprano se presentarán en la causa judicial y accionarán contra Luque y Morla. En algún momento, cuando al Diez se lo vio casi sin poder hablar ni caminar en su cumpleaños 60, Dalma habló de los chupasangre, en obvia referencia a Morla y Luque. Las hijas testimoniaron en la fiscalía que Maradona estaba con visibles hinchazones producto de retenciones de líquido que, al final, fueron la causa de la muerte según la autopsia: edema de pulmón y luego paro cardíaco. Con ese testimonio complicaron más a Luque que, según dijeron, era el que estaba a cargo.

En este mar embravecido, los fiscales buscan territorio sólido en el que pisar. Y esa solidez sólo la pueden dar evidencias concretas que salen de los estudios científicos. Por eso estuvieron ayer en la División Patología Forense de la Policía Científica y en la División Química Legal. Lo que se busca es certificar las circunstancias de la muerte, todo lo que tiene que ver con lo cardíaco, cuál era la ingesta de medicamentos y cómo se combinaron las cosas para producir el desenlace. La última palabra la tendrá una junta médica en la que todos podrán designar un perito de parte y que sentará las bases de la calificación legal. Habrá que ver después cómo pesan las negativas de Maradona a someterse a cualquier control, pero también las decisiones médicas que, según se percibe hasta ahora, podrían haber impedido que las cosas terminaran como terminaron. 

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