Por el rebote económico, habrá que cubrir un exceso de demanda industrial

Las opciones para que no falte gas en invierno

Darío Martínez, secretario de Energía, baraja varias alternativas para resolver el déficit de oferta provocado por la menor producción y la caída del abastecimiento de Bolivia.
Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones".Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones".Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones".Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones".Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones".
Darío Martínez, secretario de Energía. "El barco regasificador es una de las opciones". 
Imagen: Kala Moreno Parra

El gobierno analiza las opciones disponibles para abordar la escasez en la oferta de gas que, con certeza, el país enfrentará en el próximo invierno. Las dificultades en la provisión en relación a la demanda esperada se explican por el parate de la actividad en los últimos dos años que sólo parcialmente moderó el Plan Gas.Ar, la reducción de la entrega del gas proveniente de Bolivia y el rebote económico esperado, que incrementa la necesidad de gas. Si bien el gobierno todavía no comunicó un plan para gestionar la escasez, luce probable la confección de un esquema que incluye el retorno del buque regasificador al puerto de Bahía Blanca, una nueva licitación de producción nacional para el invierno, mayores importaciones de combustibles líquidos y la importación de gas desde Chile. Más allá del set de alternativas que se utilice, el mayor desbalance en el invierno es un dato negativo para la balanza comercial y para las cuentas del fisco.

El secretario de Energía, Darío Martínez, admitió este viernes que la baja en la entrega de gas de Bolivia complica los planes nacionales. De 20 millones de metros cúbicos diarios inyectados en 2020, el país vecino solo comprometió 14 millones para este 2021, a raíz del propio declino en su producción.

"Estamos analizando todas las variantes que podemos tener para resolver ese declino. El barco regasificador de Bahía Blanca es una de las opciones aunque no es el momento, porque el invierno europeo hace que hoy esté más caro. Otra de las opciones es Chile, pero hay que ver si es mayor o menor al precio del barco. También estamos pensando cómo exportarle gas en el verano. Ahí está trabajando el embajador Rafael Bielsa", agregó Martínez.

Los números del gas

Fuentes del sector plantean que en los tres meses del invierno – el momento de mayor consumo en el año-- va a faltar entre 10 y 14 millones de metros cúbicos diarios para abastecer a la demanda, que va a registrar un aumento en relación a 2020 a causa del rebote económico y se ubicaría en niveles similares a 2019. Si el invierno es particularmente frío, habrá mayor consumo de gas y viceversa.

Por el lado de la oferta, la producción nacional de gas comprometida dentro del Plan Gas.Ar que rige desde el 1 de enero pasado, es de 67,8 millones de metros cúbicos diarios. A eso habría que sumar el 30 por ciento extra para el invierno que las autoridades pusieron como exigencia a las empresas que reciben el subsidio y otros 3,6 millones licitados adicionalmente para afrontar la etapa de mayor consumo. Serían unos 100 millones de m3/ del Plan Gas.Ar aunque la producción total se podría expandir hasta unos 110 millones de m3/d.

Se calcula que el pico de demanda de gas se ubicaría en unos 170 millones de m3/d en los días más fríos del próximo invierno.

El gas importado de Bolivia agregaría 14 millones de m3/d para el invierno y 24 millones adicionales provendrían de la inyección del buque regasificador instalado en Escobar, a través del cual el país importa GNL. La regasificación en Escobar tiene en contra una medida cautelar de la Justicia por un amparo ambiental, que el gobierno espera poder resolver antes del invierno. Según confirmó Martínez, también está en carpeta la importación de gas desde Chile, por un volumen de unos 3 a 4 millones de m3/d.

Para paliar el déficit, una opción que especialistas del sector advierten como muy probable es el regreso del segundo buque regasificador al puerto de Bahía Blanca, que permitiría inyectar otros 17 millones de m3/d. Es una opción eficiente en cuanto a precios. Si bien los valores actuales del GNL están por las nubes por la demanda de Asia, se calcula un costo de entre 6 y 6,5 dólares el millón de BTU para el próximo invierno, muy por debajo del costo de importación de los combustibles líquidos. Sin embargo, implica un fuerte incremento en relación a los precios pagados en 2020, por debajo de los 3 dólares. El barco de Bahía Blanca había sido despedido con bombos y platillos en 2018 por el ex presidente Mauricio Macri y su secretario Javier Iguacel, luego de estar anclado en el puerto desde 2008. 

Otra opción que no se descarta es lanzar una licitación específica del Plan Gas para este invierno. La última bala es aplicar cortes de suministro en los momentos de pico de demanda sobre el GNC que consumen vehículos y también sobre grandes usuarios.

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