Así lo indica una investigación del Centro de Estudios de la Ciudad de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA
Desde hace años no se invierte lo suficiente en los jóvenes pobres del conurbano
Hay muy pocos programas destinados a ese sector. El resultado es que sólo son atendidos cuando ya han sido vulnerados o se convierten en un problema para terceros porque ingresaron en el sistema penal. La pandemia agravó el cuadro porque cerraron las escuelas y los clubes.
La inversión pública en adolescentes y jóvenes de los sectores populares del conurbano se redujo en un 20 por ciento en los últimos diez años. Enrique García Medina