De la denuncia por envenenamiento a la indignación general

Macri y Carrió, en contra de que se vacunen los políticos y sindicalistas

Ella presentó una denuncia penal que decía que la vacuna contra el coronavirus era veneno. Él se pronunció en diversas ocasiones contra las medidas de aislamiento y cuidado, reclamó el regreso a las empresas y a las escuelas lo más rápido posible y su fuerza política puso en duda la vacuna rusa. Elisa Carrió y Mauricio Macri resurgieron para cuestionar al Gobierno nacional tras la salida de Ginés González García. El expresidente aclaró que no se vacunó y que no lo va a hacer hasta que esté vacunado el último de los argentinos en riesgo. La exdiputada -que ya dijo que no se iba a dar la vacuna- reclamó que ni los políticos, ni los sindicalistas se puedan vacunar hasta que el resto de la población ya esté inoculada. De hecho, sus diputados presentaron un proyecto que prohibiría a "líderes políticos, sindicales y empresariales" recibir la vacuna.

El expresidente salió en principio a hablar de su situación personal: "Ante las reiteradas consultas sobre si me he vacunado, quiero aclarar que no me di ninguna vacuna contra el coronavirus y tampoco lo voy a hacer hasta que el último de los argentinos de riesgo y de los trabajadores esenciales la haya recibido", manifestó. "Repudio que el gobierno, desde el propio Ministerio de Salud, haya facilitado la vacunación VIP para amigos y partidarios. Comparto la indignación de los argentinos frente a aquellos que decidieron ponerse por delante de tantas otras personas de riesgo", remarcó el ex mandatario.

También Elisa Carrió aprovechó para cuestionar a La Cámpora, una agrupación que -hasta donde se conoce- no tuvo relación alguna con los hechos del Ministerio de Salud. "¿Qué creían: que si los chicos de La Cámpora ponen la vacuna y se vacunan a ellos mismos, no iba a haber un salón VIP en la Argentina de los privilegios?", se preguntó la autora de la idea de que el funeral de Néstor Kirchner lo organizó Fuerza Bruta para que pareciera que había mucha gente.

"No hay escándalo. Esto es lo que elegimos: elegimos una Argentina decadente e inmoral. No solo los mentirosos y los tramposos van al infierno, también los hipócritas", dictaminó Carrió, quien aleccionó a la población: "¿Cuántos miles se hubieran puesto las vacunas si pudieran estar en el salón VIP? En eso consiste nuestra vergüenza nacional. Y nos involucra a todos". El exencargado de los medios públicos Hernán Lombardi -responsable de cientos de despidos en los medios públicos- sentenció también: "La grieta es moral".

En línea con lo que planteó su lider, los diputados de la Coalición Cívica-ARI presentaron un proyecto para prohibir que líderes políticos, sindicales y empresariales tengan acceso a la vacuna antes de que esté vacunada la población de riesgo. El proyecto estipula que nadie del Poder Ejecutivo (desde director general), Legislativo o Judicial podrá aplicarse la vacuna. La ley que propone el espacio de Carrió también abarcaría a autoridades de "partidos políticos y de las asociaciones de representación sindical y empresarial".

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