Tras la decisión del Comité Operativo de Emergencia provincial de postergar el tradicional desfile cívico militar en homenaje al héroe nacional Martín Miguel de Güemes, y el llamado del presidente de la Asociación Tradicionalista Gauchos de Güemes, Francisco Aráoz, a desobedecer esta resolución y a “tomar la provincia y la ciudad por la fuerza”, se fueron sumando voces críticas a las palabras y la posición del referente de la entidad madre que reúne a todos los fortines de la provincia. Incluso titulares de varios fortines comunicaron que no participarán de la movilización.

Antes de la pandemia, el desfile gaucho se realizó siempre el 17 de junio, día de la muerte del héroe gaucho, pero este año el COE lo pasó para el 7 de noviembre. Aráoz, que venía insistiendo en convocar a 10 mil gauchos para el bicentenario de la muerte de Güemes, envió entonces el audio que se difundió por las redes sociales convocando a "tomar la la provincia y la ciudad". 

Entre otros, los legisladores nacionales Lucas Godoy, Andrés Zottos y Sergio Leavy, coincidieron en que no es el momento para desfiles y aglomeraciones, sino más bien para recordar al héroe gaucho evitando la propagación del virus SARS-CoV-2, que está haciendo estragos en el país. Ningún funcionario provincial contestó los mensajes y las llamadas de Salta/12. Y tampoco hubo manifestaciones en las redes sociales, ni del gobernador Gustavo Sáenz ni de otros funcionarios de su gestión.

Godoy consideró “lamentables” las expresiones de Aráoz, “de una soberbia insoportable”, y le recordó al presidente de la Asociación Tradicionalista “que estamos en pandemia”. Sostuvo que nadie se puede apropiar de la figura de Güemes, “es uno de los grandes libertadores de la patria y no es de nadie, no solamente de los salteños, así como Belgrano, San Martín o Bolivar”, aseguró el diputado por el Frente de Todos. A la vez que indicó que era necesaria la postergación del desfile, “porque aglutina mucha gente y después salen los asados, y estamos en un contexto en el que tenemos que evitar el aumento de contagios”.

“Hay distintos mecanismos y formas de homenajear a Martín Miguel de Güemes, no solamente a través de un desfile, sino a través de conductas, comportamientos, pensar en el prójimo, en la unidad”, expresó el legislador nacional.

“No soy de los que les gusta hablar de Güemes y cree que hay que cercar Salta, sino justamente todo lo contrario, creo que hemos bregado mucho tiempo por ese reconocimiento que no tuvo durante muchos años”, añadió. Y subrayó que el propio general “no pensó en alambrar un territorio pequeño, sino construir una Patria Grande”.

En tanto que Andrés Zottos rememoró lo que ya había sostenido en cuanto a la fecha de las elecciones, “que no la ponemos nosotros, sino la pandemia”, para oponerse al desfile y cualquier acto que ponga en riesgo la salud de la gente, “no es posible que quieran reunirse 10.000 gauchos, hay que buscar el equilibrio y no ser irresponsables”, manifestó el tartagalense.

Recordó que en su época de vicegobernador los desfiles llegaron a ser de “3.000 gauchos y no se podía avanzar, si quieren meter 10.000 en el monumento no hay forma que no estén amontonados”, “¿Cómo hacés para respetar algún protocolo?”, preguntó.

criticó al gobernador “por no haber mandado un mensaje” y buscado una alternativa, como la de reducir los participantes al mínimo. “Tiene que explicar cómo está la situación sanitaria y dar cuenta de por qué toma la medida”, agregó. Para Zottos, se podría realizar una pequeña marcha con algunos de los representantes gauchos desfilando hasta la Quebrada de la Horqueta, “pero acá está faltando gestión y manejarse de otra manera”, repitió, apuntando a Gustavo Sáenz. “No es desfile sí o desfile no”, concluyó.

Sergio Leavy, a su turno, se manifestó “indignado” con las palabras del presidente de la Asociación gaucha, “se creen patricios que están combatiendo contra los españoles, cuando realmente estamos peleando contra el coronavirus”. Para el senador nacional, se debe priorizar “la vida y la salud, después el tema económico y recién después priorizar actos como el desfile”.

Güemes estaría ayudando en los hospitales y con la situación sanitaria, y no pensando en un acto en donde se va a juntar gente y se puede propagar el virus”, agregó, “hay prioridades siempre, y ellos no están priorizando la salud”, dijo con respecto a Aráoz y su agrupación. Leavy consideró acertada la decisión del COE de postergar el desfile, “porque tenemos todo el año del bicentenario y tiene que ser una gran fiesta”.

Tanto Leavy como Zottos se encontraban en Tartagal acompañando alguno de los pequeños actos protocolares que se realizaron en esa ciudad en conmemoración por sus 97 años. Y los dos fustigaron al mandatario provincial debido a que hasta allí no fue ninguno de sus funcionarios para acompañar a las autoridades municipales en el día de aquella ciudad y de su santo patrono, San Antonio de Padua. “Es una ciudad importante de Salta, no podés no ir”, expresó Zottos y nuevamente mencionó que él como vicegobernador, “iba a todos los actos y fiestas patronales, porque a la gente le gusta que le reconozcan su pueblo”.

“El gobernador tiene que mandar a alguien”, explicó Sergio Leavy, quien también criticó a la municipalidad, “porque decidieron hacer un acto grabado en un estudio de televisión y sin invitados”.

Desde Juntos por el Cambio decidieron, como los funcionarios del gobierno provincial, no opinar sobre el asunto. Ni el diputado radical Miguel Nanni, ni Virginia Cornejo, contestaron el requerimiento de este medio. El único que lo hizo para poner en dudas la decisión del COE, como lo viene haciendo desde el comienzo de la pandemia apoyando y participando en cada marcha “anti cuarentena” o “anti vacuna”, fue Martín Grande.

El legislador nacional, a pesar de aclarar que desconocía los detalles de la discusión, y que no tenía una idea formada, sostuvo que le parecía extraña la decisión del COE y que no veía cuál podía ser el impedimento para que los gauchos desfilen, “si el viernes pasé por calle San Martín, frente al mercado, alrededor de las 20, y era una multitud esperando el colectivo, sin distanciamiento ni barbijos”.

Ya son varios los fortines que comunicaron que no seguirán los consejos de la Asociación Tradicionalista y acatarán lo dispuesto por el COE, entre ellos, el Fortín Tuscal de Velarde, que se pronunció por empatizar y acompañar “a aquellas familias que se encuentran atravesando la enfermedad por COVID”. Los Infernales de Sauce Redondo, de Guachipas; Decididos por la Patria, o el Fortín Martina Silva de Gurruchaga, tampoco acompañarán el pedido de Aráoz de desobedecer a las autoridades.

La resolución N° 16/20 del Comité Operativo de Emergencia decidió que debido a la situación sanitaria que atraviesa la provincia, se pospone el tradicional desfile gaucho. Y propuso que su realización sea el 7 de noviembre, fecha en que se conmemora la Batalla de Suipacha, primer triunfo de las armas de la patria, ocurrido en 1810, en la que el factor decisivo de la victoria en esta batalla fue la participación del entonces capitán Martín Miguel de Güemes al mando de caballerías de milicias gauchas de Salta, Jujuy, Tupiza y Tarija.

El documento del COE señala que “la fecha elegida se constituye, de esta manera, en la mejor forma de reivindicar al Héroe Nacional Gral. Martín Miguel de Güemes y sus milicias gauchas en el Año del Bicentenario de su Paso a la Inmortalidad”.

Desfile reducido y con protocolos

El único integrante del COE que habló con este medio fue el senador por el departamento San Martín, Manuel Pailler, quien adelantó que hoy las máximas autoridades de ese organismo, Francisco Aguilar y Matías Posadas, mantendrían una reunión con los referentes de la Asociación Tradicionalista para presentarles una salida intermedia al conflicto.

Se trataría de un desfile parecido al que se realizó el pasado 7 de junio, fecha en que se conmemora la huída del general Güemes, ya herido de bala, desde la ciudad de Salta hasta la Quebrada de la Horqueta.

Un número que no podrá superar los 500 participantes estará autorizado para cabalgar desde el monumento a Güemes hacia el lugar donde falleció el héroe gaucho, “pero no se permitirá ningún automovilista, ni familiares, nadie más”, explicó el médico, quien detalló que habrá estrictos controles para permitir que solo avance el grupo habilitado.

Para la Guardia bajo las Estrellas, una vigilia que rememora la espera de las milicias güemesianas cuando su jefe agonizaba, solo se harán cuatro fogones, sin asistencia de público, “y con un número muy reducido de participantes”. Pailler dijo entender el fervor patriótico, pero al igual que con la procesión del Señor y la Virgen del Milagro, “no se puede juntar a ese número de personas en plena pandemia y con números que vienen creciendo en la provincia”.