Tanto la Provincia de Buenos Aires como de la Capital Federal se expresaron sobre la necesidad de tomar recaudos ante la diseminación de la variante Delta en el país. Por ahora solo el gobernador Axel Kicillof anunció  restricciones y controles a las y los viajeros bonaerneses que regresen al país desde el exterior deberán aislarse en hoteles durante cuatro días y cuyo costo correrá por cuenta del viajero. En tanto, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, no habló --al menos por ahroa-- de restricciones aunque en línea con las recomendaciónes del Gobierno nacional, llamó a los porteños a “disminuir los viajes internacionales”.

Por caso, Kicillof informó que, a partir del jueves 1, quienes tengan domicilio en la provincia y vuelvan al país deberán hacer un aislamiento obligatorio durante cuatro días en un hotel. La o el viajante se harán cargo del costo de la estadía y, cumplido el plazo, tendrá que completar el período de siete días de cuarentena en su domicilio. El anuncio lo realizó durante la conferencia de prensa que mantuvo junto al jefe de Gabinete Carlos Bianco y el viceministro de Salud Nicolás Kreplak desde La Plata, donde dieron detalles de los protocolos que deberán seguir las y los bonaerenses que regresen desde el exterior. También indicaron que se denunciará penalmente y se aplicará multas de más de cuatro millones de pesos a quienes no cumplan con la medida.

"Se trata de una cuestión de conciencia y solidaridad. Son medidas de cuidado y prevención razonables", expresó Kicillof al defender las medidas del Gobierno nacional, y remarcó que el objetivo es que "el esfuerzo" que se está haciendo en el país "no vuele por los aires" por un posible ingreso de la variante Delta, que “es un 70% más contagiosa" que otras mutaciones. "No se trata de molestar, sino de cuidar a la gente", enfatizó el gobernador bonaerense, rechazando una vez más las críticas de "los que militan los contagios y la falta de cuidado, y luego se rasgan las vestiduras" ante el aumento de los casos.

Kicillof sostuvo que "hay que lograr que quienes viajan al exterior, cuando regresen, no esparzan el virus en nuestra población", un objetivo importante ya que en distintos controles se detectó que más del 30 por ciento de los bonaerenses que regresaron al país del exterior en las últimas semanas, no cumplió con el aislamiento obligatorio, actitud que calificó de "poco solidaria". "Desde ahora, quienes regresen del exterior y no den positivo en el PCR, deberán permanecer cuatro días en un hotel y luego tres días más en su domicilio", insistió, porque "aún vacunados y asintomáticos, pueden portar esa variante del virus".

Por otra parte, el gobernador Kicillof reconoció que en los últimos días los casos de contagios por coronavirus "comenzaron a crecer" y en ese sentido dijo que "lo vemos con preocupación y por eso llamamos a los intendentes a controlar que se cumplan las medidas y a la sociedad a ser conscientes. Todos estamos podridos del coronavirus, pero estar podridos, no hace que el virus se vaya", expresó.

La Ciudad de Buenos Aires

En sintonía con las decisiones nacionales y provinciales, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, también pidió a las y los porteños “disminuir los viajes internacionales”, con el mismo propósito de evitar o retrasar el ingreso de la variante Delta. También coincidió en que quienes den positivo de coronavirus al regresar al país o quienes no puedan realizar el aislamiento obligatorio en sus domicilios, deberán cumplir con la cuarentena en hoteles, cuyo costo estará a cargo de esas personas.

"Tenemos que hacer los mayores esfuerzos para disminuir la cantidad de viajes internacionales y que quien no tenga necesidad imperiosa de viajar no lo haga; cada persona que vuelve puede traer la variante Delta", advirtió Quirós en su habitual conferencia de prensa sobre la evolución de la Covid-19. Asimismo, remarcó que esta reducción debe darse "especialmente en el próximo mes o mes y medio, para completar la parte más intensa de la campaña de vacunación" y solicitó que "haya la menor interacción (posible) con el exterior".

Al respecto sobre las declaraciones del ministro de Salud porteño, la titular de la Dirección Nacional de Migraciones, Florencia Carignano, destacó la coincidencia entre autoridades nacionales y porteñas sobre las restricciones que también establecen que quienes regresen del exterior entre el 1 de julio y el 31 de agosto, deben realizar una aislamiento obligatorio durante diez días. "Es importante entender que las recomendaciones que damos no tienen que ver con partidos, ni con posiciones políticas. Se trata de medidas de seguridad sanitaria para cuidarnos a todos y todas. La pandemia no pasó", subrayó la funcionaria.