Datos duros de la economía y de las finanzas desmienten la campaña de miedo de analistas y bancos de inversión
El fantasma de la devaluación para influir en las elecciones
Si un año atrás no había razones objetivas para una devaluación, ahora hay menos. La realidad muestra que los fundamentos de la economía están sólidos y, por ende, no hay razones para que una fuerte devaluación ocurra.



















