Por primera vez en su historia, Vialidad Catamarca contrató a una mujer como maquinista. Ana Gabriela Varela Vega (29), Desde hoy cumplirá funciones conduciendo una excavadora de orugas, en la ripiera de la localidad de Huillapima, departamento Capayán

Ayer lunes, firmó el contrato. Catamarca/12 habló con la mujer, quien admitió sentirse muy feliz por poder cumplir con su sueño y ejercer su vocación de poder manejar una máquina excavadora.

Ana Gabriela, nació y se crió en Trampasacha, pueblo ubicado a 9 kilómetros de la localidad de Chumbicha, en el departamento Capayán. Cuenta que en su familia, compuesta por sus 7 hermanos, padre y madre, “siempre hubo igualdad” en la crianza. Su papá le enseñó a manejar el auto familiar a sus 17 años.

“Siempre se esforzaron para que tengamos lo mejor, nunca hicieron diferencias por género. Lograron que todos termináramos la escuela y yo tengo título de profesorado en tecnología”, contó.

Sin embargo, hace tres años, cuando la Cuesta de la Cébila, ubicada en la misma localidad de donde es la joven, fue destruida por una creciente, Ana Gabriela comenzó a observar las máquinas de Vialidad que iban y venían reparando los 50 kilómetros de ruta destrozada y descubrió que quería hacer ese trabajo el resto de su vida.

Desde entonces no paró hasta lograrlo. Lo primero, fue averiguar cómo aprender a manejarla. Fue el año pasado cuando encontró un curso que daba una fundación para ser “operadora de retroexcavadora”. Cuenta que fue la única mujer en inscribirse al curso y que nadie la discriminó. “La primera vez que me subí a la máquina me dije que eso es lo quería hacer. En ese momento terminé de saber cuál era mi verdadera vocación”, dice entusiasmada.

Apenas finalizó la capacitación comenzó a entregar curriculum en todas las áreas que pudieran necesitarla. Sólo Vialidad Provincial la llamó. “Me tomaron una prueba y hoy -por ayer- y me llamó el Ministro para decirme que estaba apta para estar arriba de la máquina y que ya iba a empezar a tabajar”, explicó.

“Estoy muy feliz, este mes ha sido el mejor que tuve en el año. Saber que uno va a poder trabajar en lo que le gusta, es lo más importante. Además, sé que lo logré porque me capacité y aprendí y porque puedo. Cumplí mi sueño, pero eso no significa que son seguiré aprendiendo y mejorando".

 Ana Gabriela sabe que manejar una máquina excavadora es un trabajo que siempre se les ofreció a los hombres, pero señaló: “No es una barrera que me impidiera hacerlo, yo creo que siempre me trataron muy respetuosamente, y creo que tendré excelentes compañeros. A los límites se los pone uno y hoy a los límites los ponemos las mujeres. Sabemos que estamos en igualdad de condiciones”.

“Mi familia está muy contenta, yo entiendo que este es un logro personal y también familiar. Es fundamental el apoyo de la familia en esto”, concluyó.