Fue un festejo moderado. Con un resultado ligeramente menor a las PASO, María Eugenia Vidal ganó en la Ciudad y salió a agitar la victoria en un bunker en el que reaparecieron figuras que hace tiempo no se veía como Marcos Peña. Mauricio Macri también estuvo pero, como otras veces, no le permitieron hablar en el acto. "Hay mensaje claro al Gobierno y ojalá esta noche escuche de verdad. Le dijeron mayoritariamente: 'Así no'", remarcó la ex gobernadora bonaerense y ahora diputada electa porteña. Horacio Rodríguez Larreta cerró los discursos, como le corresponde a un presidenciable: "Nos dieron los cinco senadores que necesitamos para sacarle el poder absoluto a Cristina Kirchner", celebró, antes hablar en contra de "la grieta". 

El bunker de Vidal volvió a desplegar un escenario al aire libre -pandemia friendly- con una cantidad mayor de lugar para el público que en las PASO. El catering continuó el camino austero en la elección anterior: circularon sanguches de miga, medialunas, alfajores de dulce de leche y empanadas. Lejos de la fastuosidad de otras épocas. Al caer el sol, comenzó a sonar la playlist de rock clásica de los bunkers del PRO, pero no con el ritmo ensordecedor de otras épocas. Era una fiesta, pero moderada.  

"Transición"

Macri arrancó el día hablando de una "transición ordenada", pese a que no se elegía presidente: "Juntos por el Cambio va a ayudar mucho a la transición, para que sea lo más ordenada posible rumbo a que se vuelva a poner al país en el camino correcto", sostuvo en un obvio intento por plantear que el Gobierno de Alberto Fernández ya llegó a su fin. La solemnidad de sus palabras fueron interrumpidas por un hombre disfrazado de chancho blanco que buscó sacarse una selfie con él. Fue su momento de protagonismo: no le permitieron otro en el bunker.

"Esperamos que el Gobierno nacional interprete el resultado de las urnas", indicó apenas cerró el comicio el jefe de campaña de Vidal y secretario general del Gobierno porteño, Fernando Straface, quien reiteró que cualquier diálogo con el oficialismo se llevará adelante en el Congreso. Aclaró que el lunes a las 16 se reúne la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio para analizar los resultados. E insistió con algo que se repetiría en los discursos de la noche: plantearon que hay que cambiar el sistema electoral y terminar con las listas sábana.

Cerca de las ocho de la noche comenzaron a llegar al bunker los dirigentes nacionales. Para esa hora ya había llegado al VIP alguien que, hasta hace poco, no se animaba a mostrarse en ámbitos partidarios: el ex jefe de Gabinete Marcos Peña

El show

Vidal salió a festejar, pese a que el resultado fue algo menor que en las PASO: logró retener casi todos los votos de sus competidores pero no amplió el resultado por encima del 50 por ciento (para conservar las bancas, el espacio tenía un objetivo muy alto: superar el 60 por ciento). Está claro que eso no pasó, no obstante, le sacó una diferencia importante al Frente de Todos. En el comité de campaña porteño de Juntos por el Cambio el festejo era moderado: saben que pierden bancas. El 47 por ciento fue menor al 48,19 de las PASO y también al 48,7 por ciento de las PASO de 2017.

Cerca de las 21.30 salieron los candidatos con Martín Tetaz a la cabeza (esta vez, su remera decía: "Gracias"), quien gritó con lo que le quedaba de voz: "¡Estamos haciendo una elección del carajo!". "Aunque pusieron toda la platita, estamos ganando en la provincia", festejó. Al porcentaje decepcionante, buena cara.

Lo sucedió Ricardo López Murphy, quien sostuvo que la elección es "el punto de partida para ponerle fin al desquicio de nuestra patria". "No vamos a permitir la violación del derecho a la propiedad por acciones colectivistas degradantes y guerrilleras en nuestra patagonia", le apuntó a los mapuches. También envió un mensaje a las Fuerzas Armadas: "No hay soberanía en un país desarmado". 

Luego salieron al escenario Martín Lousteau, Larreta, Macri, Patricia Bullrich y, por último, Vidal. "Estamos conmovidos por el voto de millones de argentinos, que dijeron 'basta'. Esta noche ganaste vos que llevaste piedras a la Plaza de Mayo una y otra vez hasta que no tuvieron más remedio que dejarlas", sostuvo. "Los argentinos no se compran y la provincia de Buenos Aires lo va a demostrar", dijo. 

-Volveremos a ser gobierno en 2023 -cantaron desde la tribuna, sin hacer alusión al Gobierno de 2015.

Vidal aprovechó para agradecer a Macri y para marcar la autocrítica con su gobierno: "Aprendimos  y no te vamos a fallar", le dedicó a los votantes. "No nos va a temblar el pulso para frenar cualquier atropello", lanzó.

Larreta ocupó el lugar del cierre, con lo que le dejaron el espacio simbólico del candidato presidencial. Lo saludó también a Macri y desde el público corearon un tibio "Mauriiicio". Lo cierto es que el ex presidente se retiró apenas terminaron los discursos. "El Gobierno nacional nos quiso cerrar las escuelas en la Ciudad y les ganamos. Seguimos trabajando y construyendo escuelas", aseguró, pese a que tiene fallos judiciales que le señalan los retrasos en resolver el problema de las vacantes y que este año recortó en 500 millones el presupuesto de infraestructura escolar.

"Sabemos que los bonaerenses quieren un cambio y están sufriendo con la inseguridad. Acá en la Ciudad la seguridad mejoró con mucha decisión política", aseguró Larreta, ya preparado para correr la carrera que lo lleve a la presidencia.