Una de las deudas más urgentes del federalismo post era de las privatizaciones, es equiparar las tarifas de servicios públicos. En el caso de la luz, hay diferencias de alrededor del 600% entre una boleta de un pueblo del interior de Catamarca, y una de la exclusiva zona de Las Cañitas en Buenos Aires, por ejemplo.

Un monoambiente en el interior de Catamarca con electrodomésticos básicos, sin aire acondicionado, pagó en octubre de 2021, $5850. Un departamento en Las Cañitas de 130 mts cuadrados, en el que viven cuatro personas, tres aires acondicionados y electrodomésticos varios, pagó $779. El usuario de Catamarca paga un 652,12% más.

Esta asimetría fue uno de los temas centrales planteados al presidente Alberto Fernández por las provincias del Norte a lo largo del año.


Presión

El Norte Grande como liga de mandatarios que comienzan a ejercer presión para reducir algunas asimetrías podrían cambiar la lógica de ineficiencia tarifaria.

Este fue justamente uno de los temas que se trataron en la última reunión del Norte Grande en la Rosada. Reunidos con Sergio Massa, los mandatarios pidieron equilibrar las asimetrías del puerto, plantearon la necesidad una rebaja del boleto de transporte público y una tarifa eléctrica diferencial.

La liga tardó en fortalecerse pero parece estar en su mejor momento. Y es que la minería y la salida al Pacífico por el Corredor Biocéanico Ferroviario son algunos proyectos de desarrollo que interesan al conjunto de las provincias.

El encuentro fue con Sergio Massa, el ministro de Transporte Alexis Guerrera y el secretario de Energía, Darío Martínez; por el Norte Grande estuvieron Raúl Jalil de Catamarca, Gerardo Zamora de Santiago del Estero, Jorge Capitanich de Chaco y Ricardo Quintela de La Rioja. Plantearon la necesidad de buscar una tarifa eléctrica diferenciada para las provincias de la región debido a las altas temperaturas. En este punto, quedó el compromiso de avanzar en una normativa durante 2022 que permita mejorar las pautas del servicio y tarifas diferenciales por región para equiparar las asimetrías en materia de subsidios en relación con otras regiones.


Efecto privatizador

Los noventa redefinieron el sistema económico de la Argentina. El impacto social y el desequilibrio que la reestructuración económica menemista le provocó al país, sigue vivo.

El Estado no ha podido readecuar su rol de prestador de servicios de manera eficiente. En Catamarca, recién en 2008 la empresa de energía volvió a manos del Estado con la ejecución de la garantía del 51% de las acciones clase A, y la intervención de la empresa EDECAT, que estaba en manos de los hermanos Taselli, del Grupo Lanín. Capítulo aparte, el ministro de Obras y Servicios Públicos de aquel entonces, Juan Acuña, durante el proceso de intervención se había referido a quienes ostentaban el usufructo del servicio de energía en Catamarca como “los bandidos de EDECAT”. Y es que los catamarqueños sufrieron desde sobrefacturaciones hasta la adulteración de equipos que medían la eficiencia del servicio.

Si bien el camino de mejora del servicio ha sido evolutivo con la conformación de la empresa de Energía Catamarca Sociedad Anónima con Participación Mayoritaria Ec Sapem, restan inversiones para que la eficiencia sea definitiva.

Las empresas que prestan servicios en la Ciudad y el Gran Buenos Aires son de jurisdicción nacional, mientras que las de las provincias son privadas, cooperativas o de los Estados provinciales. La diferencia es que en los lugares de jurisdicción nacional, el Estado nacional subsidia más del 80% del costo del servicio. Estos subsidios a los costos del kilovatio se alimentan con dinero de las argentinas y argentinos de todo el país. El Estado nacional subsidia además a Camessa, la empresa generadora. Este subsidio permite regular el precio de venta a las distribuidoras.

Otro de los efectos nocivos de la privatización de los servicios que hoy sigue generando desequilibrio, fue la separación del servicio en productores, transportistas y distribuidores. Las tarifas están determinadas por la variación de precios de las tres etapas de esta cadena, que además es un monopolio en las etapas de transporte y distribución.