Rusia ratificó que el objetivo de su intervención militar sobre Ucrania “no es la ocupación” de ese país sino la caída del gobierno de Volodímir Zelenski, al que volvió a acusar de “genocidio” y prometió que aportará pruebas sobre ello. El Kremlin lo instó a “deponer las armas” y se expresó “dispuesto a negociar” una vez que eso ocurra.


El encargado de dar el mensaje que incrementa las presiones sobre Kiev fue el canciller ruso, Serguéi Lavrov, quien defendió la invasión desatada ayer y negó “la posibilidad de reconocer como democrático un Gobierno que oprime y utiliza métodos genocidas contra su propio pueblo".

"Nadie tiene la intención de ocupar Ucrania", sino que "el objetivo de la operación fue declarado abiertamente: la desmilitarización y la desnazificación", remarcó, dando a entender que se pretende derrocar al gobierno actual.

"Rusia está lista para el diálogo"

El mensaje del jefe de la diplomacia rusa fue dado durante una conferencia en Donetsk, a quien Valdimir Putin reconoció como república popular antes de dar el paso a la militarización y posterior avance sobre Ucrania, y con el eco de las potencias de occidente de que no intervendrán militarmente en ese conflicto.

Al respecto, el canciller afirmó que la continuidad y los resultados de la operación militar rusa, que dejó al menos 137 soldados ucranianos muertos, "dependerán de las circunstancias" y de las decisiones que tome Kiev.

Puntualizó, además, que Rusia está "lista para el diálogo" siempre y cuando "las Fuerzas Armadas de Ucrania respondan al llamado de nuestro presidente, dejen de resistirse y depongan las armas". Pero dejó claro cuál es la condición: eso solo será posible "tras la restauración del orden democrático en Ucrania".

"Que Ucrania no esté bajo control extranjero"

"Nadie tiene la intención de atacarles, nadie va a oprimirles y que retornen con sus familias. Démos todos juntos la oportunidad al pueblo ucraniano de definir su destino", indicó.

En el mismo tono, insistió en que Putin "está interesado en que el pueblo ucraniano sea independiente, en que tenga un Gobierno que represente su diversidad y que no esté bajo un control extranjero total".

Rusia presentará pruebas sobre el "genocidio" ucraniano

Lavrov volvió a acusar de “genocidio” al gobierno de Zelenski y anunció que las pruebas de ello serán presentadas durante la próxima sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU), que se celebrará la próxima semana.

Lamentó que la comunidad internacional "niegue a coro que en Ucrania se observan síntomas evidentes de un genocidio" y reiteró su voluntad de retomar la diplomacia.

"Nos sobran las negociaciones. Pero cuando éstas se suplantan con sabotajes, y cuando acusan paralelamente a Rusia de que resulta que debe cumplir los acuerdos de Minsk. Se trata de una desvergüenza, un rasgo conocido de algunos colegas occidentales", denunció.

El canciller insistió en hacerse eco de las palabras del jefe del Kremlin, asegurando que "nadie se está preparando para ocupar Ucrania. El objetivo de la operación es claro: desmilitarización y desnazificación"

Seguí leyendo