Solo un breve archivo bastó para dejar en evidencia el giro en el aire que dio el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, respecto de su mirada sobre la división de poderes que el máximo tribunal –y particularmente él- anuló con su intromisión en el Consejo de la Magistratura.

“Es muy importante que el juez nunca reemplace al legislador”, había dicho Rosatti durante una entrevista realizada en 2018 respecto de la composición del organismo que controla y designa a los jueces, y que ahora él preside por decisión propia.


Lo que dijo el titular de la Corte es, llamativamente, contrario a lo que resolvió este lunes con su decisión de dar un golpe de timón en el Consejo, declarar inconstitucional la conformación que tenía y, por lo tanto, anular las designaciones de diputados y senadores que representaban al Poder Legislativo en esa mesa de decisiones.

“El legislador es el que tiene que establecer las reglas generales. Los jueces lo que podemos hacer es descalificar una ley si agravia la Constitución, pero no podemos reemplazar al legislador diciendo cuál es la ley necesaria para tal o cual caso”, definió Rosatti durante esa entrevista por el canal LN+.

Cuatro años después de esos dichos, tomó una decisión a contramano de esa definición, en una movida que varios funcionarios del gobierno nacional definieron como un “golpe institucional”.

"El Consejo de la Magistratura debe estar equilibrado"

Rosatti fue más amplio en las definiciones que luego contradijo. En la conversación periodística se preguntó: “¿Qué dice la Constitución?” Y él mismo se respondió: “Que en la conformación del Consejo de la Magistratura debe estar equilibrados la política, es decir legisladores del oficialismo y la oposición; representantes del Poder Ejecutivo, la Justicia, los abogados y académicos y hombres de ciencia”.

La definición que dio estaba en línea con la conformación de ese cuerpo hasta antes de su desembarco de facto. Y esto quedó ratificado en su explicación posterior:

“Nosotros en la Convención (Constituyente) del ’94 no pusimos cuántos integrantes de cada estamento debían participar porque no se llegó al consenso para ello”, dijo. A esto, agregó, “lo dejamos para los legisladores”, pero “las leyes que ha dictado el Congreso han sido constantemente cuestionadas en su constitucionalidad por el debate en torno de si había o no equilibrio entre los sectores que lo componían”, interpretó.

Luego se refirió al expediente sobre el tema que por esos días la Corte tenía en sus manos y que ahora resolvió por la inconstitucionalidad de la ley vigente hace 16 años. Según la versión 2018 de Rosatti, esa causa no se resolvía porque el máximo tribunal consideró que había varios proyectos de ley ad hoc en el Congreso que podían saldar la demanda de los cortesanos.

A la Corte Suprema, agregó, “le pareció importante dar un tiempo para que el Congreso pueda dirimir, desde la política, este tema. ¿Por qué? Porque yo creo en el diálogo entre los poderes y porque es muy importante que el juez no reemplace al legislador”, concluyó.