Por primera vez en la Cámara de Diputados hay imágenes que reflejan las luchas feministas. En marzo se inauguró una muestra permanente de fotografías --todas tomadas por mujeres-- en el hemiciclo, la galería que rodea al recinto. El lugar es estratégico: para llegar a sus bancas, diputadas y diputados deben recorrerla y es difícil que dejen de ver las 13 gigantografías que forman parte de la exposición “Nuestra historia, nuestros derechos”, y que recorre las leyes más importantes para la ampliación de derechos de las mujeres y el colectivo LGBTTIQ+ del último siglo, y recuerdan que no fue magia.

Se trata de una iniciativa conjunta la Dirección General de Igualdad, la Dirección General de Cultura y el Departamento de Géneros y diversidad sexual de Diputados con la Asociación de ReporterxsGráficxs de Argentina (ARGRA), que por primera vez en su historia tiene una presidenta mujer.

“En esta Cámara, a partir de la creación de las áreas de género, estamos tratando de sembrar algo distinto. Queremos que las paredes de este palacio y los anexos tengan el rostro de mujeres que cambiaron la historia”, destacó la directora General de Igualdad, Gisela Manero.

La muestra es parte del proyecto “Ahora que sí nos vean”, que vienen desarrollando las áreas de Género de la Cámara baja y que tuvo como primera acción la colocación de la imagen de María Remedios del Valle -- la afrodescendiente a quien Manuel Belgrano designó como capitana del ejército por su lucha y valor en el campo de batalla--, que fue el primer cuadro de una mujer en la Cámara de Diputados.

Guadalupe Lombardo


¿De quién son las fotos más antiguas de la muestra?

En el centro de una de las fotos está la cantante Susana “La Tana” Rinaldi, con un vestido a cuadros con manga tres cuartos y cuello amplio festoneado, rodeada de mujeres. La figura de Rinaldi se destaca por su altura. Ellas y las demás manifestantes están entonando algún cántico. Tienen gesto de preocupación. Varias levantan carteles con consignas feministas: “Violación es tortura”; “Eliminación de la discriminación contra a mujer”; “No más muertas por aborto”. La imagen, en blanco y negro, fue tomada el 8 de marzo de 1984, en la primera marcha frente al Congreso por el Día Internacional de la Mujer tras la recuperación democrática. La autora de la foto es Mónica Hasenberg, reconocida cronista gráfica de las resistencias populares. E ilustra la sanción de la Ley 11.357 de “Derechos Civiles de la Mujer”, de 1926, que estableció que la mujer mayor de edad (soltera, divorciada o viuda) tiene capacidad para ejercer todos los derechos civiles que las leyes le reconocían sólo al hombre mayor de edad. La igualación de derechos para las mujeres casadas llegaría recién en 1968 con la Ley 17.11.

Un detalle no menor: Para la muestra se buscó expresamente que las fotos hubieran sido tomadas por mujeres o disidencias. Las fotografías más antiguas de la muestra pertenecen a Hasenberg. Una es la de la manifestación del #8M de 1984, que tiene a La Tana Rinaldi como protagonista. Otro detalle: durante décadas, según cuenta Hasenberg, esa foto se la adjudicó su pareja, el también fotoperiodista BrennoQuaretti. “Éramos una pareja de fotógrafos. Yo estaba muy ocupada con la maternidad. Iba a las marchas, sacaba las fotos, y regresaba a mi casa a cuidar a mis hijos. Después me di cuenta de que él firmaba algunas de mis fotos como suyas”, dice Hasenberg a este diario. En marzo de 2019 realizó la donación del archivo Hasenberg-Quaretti completo, conformado por 45 mil negativos y alrededor de 6 mil copias fotográficas digitales, a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

¿Quiénes estuvieron en 1985 en una sentada frente al Congreso?

La otra foto de Hasenbergque forma parte de la exhibición es también de manifestación frente al Congreso: es una sentada para reclamar la patria potestad compartida, que se sancionó en 1985: En primer plano está la actriz Graciela Dufau, con una blusa con un lazo anudado alrededor del cuello y blazer, y a su lado, mostrando las palmas de las manos, la periodista Mónica Gutiérrez también con un blazer claro de grandes hombreras. Esa foto ilustra esa reforma del Código Civil, que cambió el paradigma de los derechos de las mujeres sobre sus hijxs (hasta ese momento los padres --y no las madres-- podían legalmente tomar decisiones en torno a ellxs), y también otra ley clave, de 1987, de “Matrimonio y Divorcio Vincular”, que fijó edades mínimas y la obligatoriedad del consentimiento pleno y libre para contraerlo; y estableció la separación personal y el divorcio vincular incluyendo la fijación de alimentos.

Un collage fotográfico, de Julieta de Marziani, ilustra la Ley 13.010, de 1947, de “Derechos políticos de la Mujer” que dio lugar al voto femenino. “No encontramos fotos de esa época de fotoperiodistas mujeres”, cuenta Caniggia.

¿Qué otras leyes están reflejadas en la muestra?

La Ley 24.012 de “Cupo Femenino”, de 1991 (foto de Julieta Ferrario).

La 26.364, de “Prevención y sanción de la trata de personas y asistencia a sus víctimas” (de Inés Quinteros Orio), en la que aparece con una vela encendida en una marcha Mica, la hija de Marita Verón, y nieta de Susana Trimarco, impulsora de esa normativa, en la lucha que inició luego del secuestro y desaparición de su hija en Tucumán por una red de trata para explotación sexual.

La 26.485, de “Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”, de 2009, que definió por primera vez los distintos tipos y modalidades en los que se desarrolla la violencia machista, y la sacó del ámbito doméstico y privado. En la foto, de Victoria Gesualdi, se ve a Marta Montero, madre de Lucía Pérez, la adolescente víctima de femicidio en Mar del Plata. “Que los legisladores vean esa foto cada vez que pasan a sesionar es recordarles que Lucía nos enseñó a no bajar los brazos y que juntas somos un montón y no podrán con nosotras”, dice a Página 12, Montero. La foto es del 5 de marzo de 2018, cuando se convocó un paro nacional de mujeres y una concentración frente al Palacio de Tribunales para repudiar el escandaloso fallo queabsolvió a los imputados por matar a la adolescente y dejó impune el femicidio de Lucía, sentencia que dos años después fue anulada.

* La 26.618 de “Matrimonio Igualitario”, sancionada en 2010, (con la foto de Lucía Merle) donde están retratadas Norma y "Cachita",el primer matrimonio entre mujeres que se celebró en América Latina y el Caribe.

* La 26.743 de “Identidad de Género”, de 2012, con las activistas trans --ya fallecidas-- Diana Sacayán (asesinada) y LohanaBerkins, tomada por Florencia Guimaraes García.

* La 27.412, aprobada en 2017 de “Paridad de Género en Ámbitos de representación política”, de la fotógrafa Bárbara Bancora.

* La 27.499, de 2018, conocida como Ley Micaela. En este caso se trata de un collage, donde se expone una ilustración de Celeste Volpe que incluye en el centro una selfie de la propia Micaela García, la joven víctima de femicidio, cuyo padre, Yuyo García, promovió la norma que obliga a todas las personas que integran los tres poderes del Estado a capacitarse en perspectiva de género y diversidad sexual de forma continua y permanente.

* La 27.610 de “Acceso a la Interrupción Voluntaria de Embarazo” (foto de Lucia Hernández Benítez).

* La 27.636 de “Cupo laboral trans”, aprobada en 2021 (foto de Emilia Miguelez).

¿Dónde están las mujeres?

Desde la Jefatura de Género y Diversidad Sexual de la Cámara baja, aprovecharon meses de la pandemia en los que concurría poca gente a los edificios de la Cámara de Diputados --son cinco, además del Palacio-- para hacer un relevamiento de los cuadros colgados en las paredes y confirmaron que no había ninguno que reflejara las luchas de las mujeres y los colectivos LGBTTIQ+. Uno de los salones más emblemáticos, es el “de los Pasos Perdidos”, quefunciona como una antesala del recinto de Diputados. Está decorado con dos cuadros, de grandes dimensiones: Los Constituyentes del 53”--unóleo del artista argentino Antonio Alice--y “Apertura del Período Legislativo de 1886” del pintor uruguayo Juan Manuel Blanes. Ambas pinturas tienen muchas personas pero ninguna mujer. Cuenta Caniggia que hay quienes refutan esa afirmación, al detectar en el primer cuadro que “hay alguien con pollera”. Pero rápidamente se puede observar que se trata de un cura.