En el inicio del US Open, el último Grand Slam del año, se instaló una polémica en torno al uso de pelotas distintas entre el circuito masculino y el femenino, con bolas más pesadas para los jugadores y más ligeras para las jugadoras. Esto provocó la queja de varias deportistas que aseguraron que sus bolas "son más difíciles de controlar".

Según explicaron las autoridades de uno de los torneos más importantes del mundo, se utilizan dos modelos distintos de pelota de la marca Wilson: extra duty para el cuadro masculino y 'regular' para el femenino. Además, precisaron que el tamaño, el peso y el pique son los mismos, pero el secreto está en el fieltro.

Esto es, las extra duty tienen algo más de pelusa, lo que permite que aguanten más tiempo en buenas condiciones sobre pista rápida, más abrasiva que el polvo de ladrillo o la pasto. Ese extra hace también que el contacto con las cuerdas de la raqueta sea ligeramente superior y, por tanto, que la pelota no acelere de más.

Mientras que, las 'regular' tienen menos fieltro, lo que permite que vayan algo más rápido en terrenos áridos, como polvo de ladrillo. Sin embargo, el uso de estas pelotas se extendió al cemento para acelerar los partidos. Ahora, las tenistas, reclaman que esto resulta contraproducente para su rendimiento puesto que las pelotas se desgastan antes, se mueven más rápido, y son más difíciles de controlar.

Quejas

La tenista polaca Iga Swiatek, número uno del mundo, fue una de las primeras en levantar la voz y lamentó que las bolas usadas en el tenis femenino son mucho más difíciles de controlar y “vuelan de forma absurda”.

“Honestamente no me gustan (...) Ahora tenemos un juego muy potente, no es como hace diez años, cuando, excepto Serena (Williams), las chicas jugaban un tenis más lento”, agregó Swiatek en una rueda de prensa en Cincinnati, el último torneo 1.000 antes del comienzo del US Open.

Desde la WTA argumentaron que otra de las razones de la diferenciación en el uso de las pelotas es para evitar lesiones. Es decir, con las bolas pesadas, las tenistas sufrían problemas de brazo, hombro, codo y muñeca.

“No sé, quizás hace quince años las mujeres tuvieron problemas de codo porque las bolas eran más pesadas y las cambiaron. Pero ahora estamos tan bien preparadas físicamente que no creo que eso sea un problema”, respondió la tenista número del ranking.

A Swiatek se sumó Paula Badosa, número cuatro del mundo, quien compartió las declaraciones de la polaca y aseguró que está “muy de acuerdo”. “Condiciones muy desfavorables para las jugadoras y para el espectáculo. Luego nos quejamos de que hay muchos errores y se ha perdido la táctica e inteligencia en los puntos. Pistas más rápidas y bolas IMPOSIBLES de controlar”, escribió Badosa en su cuenta de Instagram.

Si bien el tema adquirió relevancia publica este año, no se trata de un problema nuevo, ya que varias jugadoras, incluidas Swiatek y Badosa, plantearon el año pasado a la WTA la posibilidad de cambiar las condiciones actuales.

Sin embargo, al menos por este año, el US Open seguirá siendo el único torneo de Grand Slam que usará pelotas distintas para hombres y mujeres.