El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, calificó como "el rey de la fake news" al mandatario Jair Bolsonaro, quien defendió su rol en la pandemia de coronavirus y dijo que la historia le dará la razón en combatir las cuarentenas, durante el primer debate cara a cara rumbo a la segunda vuelta presidencial. En un intercambio en el que no faltaron las chicanas, Bolsonaro defendió la continuidad del programa social Auxilio Brasil, mientras que Lula propuso aumentar el mínimo no imponible de los asalariados en el marco de una reforma tributaria.

El debate es una instancia clave para conquistar a los votantes indecisos en medio de una campaña de fuertes ataques entre los candidatos y desde sus entornos, incluyendo acusaciones de canibalismo, pedofilia o vínculos con el crimen organizado. De cara al ballotage, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) marcha como favorito con el 49 por ciento de intención de voto, frente al 44 por ciento que cosecha el líder de ultraderecha, según una encuesta del Instituto Datafolha difundida el viernes.

Ayuda social

Al inicio del debate Bolsonaro reivindicó el programa Auxilio Brasil, creado bajo su gobierno el año pasado para reemplazar la reconocida Bolsa Familia de Lula, que es recibida por los hogares de menores recursos. El pago medio del Auxilio Brasil se incrementó temporalmente de 400 a 600 reales en agosto, y Bolsonaro argumentó que, pese a ese gasto extraordinario, gobernará "con responsabilidad".

A su turno, Lula dijo que su partido ya demostró que es posible tener capacidad de inversión siempre y cuando "haya planificación y el dinero se ponga en el lugar correcto". Lula preguntó dos veces cuántas universidades y escuelas técnicas había construido Bolsonaro durante su gestión, a lo que Bolsonaro respondió que, con los establecimientos cerrados por pandemia, "no era apropiado abrir nuevas universidades".

Coronavirus

En otro tramo del debate, Lula dijo que Bolsonaro retrasó la compra de vacunas y se burló de la pandemia. El candidato del PT dijo que el presidente "jugó con la pandemia y la muerte", citando videos en los que Bolsonaro desestima el efecto de la enfermedad e imita a personas con dificultades para respirar. El mandatario aseguró haber estado en contra del protocolo del exministro de Salud Luiz Henrique Mandetta, quien durante su gestión resaltó la importancia del aislamiento social en la lucha contra la enfermedad.

"La historia mostrará quién tiene la razón", dijo un desafiante Bolsonaro, quien criticó a la Comisión Parlamentaria de Investigación (CPI) que señaló sospechas de corrupción durante su gobierno en la compra de vacunas. Lula cuestionó a Bolsonaro por el retraso en la compra de inmunizantes, algo que lo volvió "responsable de la muerte de al menos 400 mil brasileños". En respuesta, Bolsonaro dijo que Brasil empezó a vacunar a partir de 2021 y argumentó, aunque ni las cifras oficiales lo respaldan, que fue uno de los países "que más vacunaron en el mundo y en menor tiempo". 

Lula también acusó a Bolsonaro de promover medicamentos ineficaces contra la covid-19, como la cloroquina. "No querías entender el sufrimiento del pueblo brasileño", dijo un Lula que también le disparó: "Fue al entierro de la reina de Inglaterra cuando podría haber visitado cientos de familiares de personas que murieron aquí"

Crimen y corrupción

Ante un tema que lo desfavorecía como el manejo de la pandemia, Bolsonaro viró y empezó a vincular a Lula con el crimen organizado y la corrupción. El líder de ultraderecha habló sobre el reciente viaje de Lula al Complexo do Alemão, en Río de Janeiro, para un acto de campaña y dijo que "en la favela no había un policía a su lado, solo había traficantes". 

En respuesta, Lula dijo estar "orgulloso" de ser "el único candidato que tiene el coraje de entrar a una favela sin chaleco de seguridad". También recordó que el jefe del Estado está vinculado al crimen organizado de los parapoliciales de ultraderecha que mataron a la concejala Marielle Franco en Río de Janeiro en 2018.

A continuación Bolsonaro dijo que el 'Petrolão' fue "el mayor esquema de corrupción en la historia de la humanidad", lo que provocó el "endeudamiento" de Petrobras. En respuesta, Lula dijo que él fue el responsable de capitalizar 70 mil millones de reales de Petrobras para convertir a la estatal en "la segunda mayor empresa de energía del mundo", lo que convirtió a Brasil en un país "autosuficiente". 

El líder de izquierda recordó que quienes robaron Petrobras fueron detenidos porque se investigó durante los gobiernos del PT, a diferencia del "secretismo" que caracteriza al gobierno de Bolsonaro.