El gobierno iraquí, que es chiíta, deberá lidiar con la mayor ciudad árabe sunnita
Los sunnitas también pierden en Mosul
La derrota del Estado Islámico en la segunda ciudad iraquí reconfigura el paisaje político. Mosul siempre fue un obstáculo para el gobierno, que ahora debe afrontar la reconstrucción y la reconciliación entre comunidades.





















