Las guías solo lo recomiendan a los “viajeros con experiencia”. Pero este barrio de inmigrantes, bastión de la diversidad, es uno de los mejores lugares para dejar atrás el lado más turístico barcelonés y explorar con calma la personalidad polifónica de un lugar que nunca duerme.
Postal típica del barrio donde convive una explanada moderna con las casas antiguas.