La prevención de la tortura vuelve al Senado
Obligación del Estado
Cada dos años, Diputados aprueba una ley contra los tormentos, pero senadores lo cajonean. En tanto, crecen los casos de violencia de parte de fuerzas de seguridad.
Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros.Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros.Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros.Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros.Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros.
Denuncian que muchos jóvenes son desfigurados en patrulleros. 
Imagen: Alberto Gentilcore

Desde Santa Fe.

Cada dos años la Cámara de Diputados aprueba una ley que crea el Mecanismo de Prevención de la Tortura en la provincia, pero la iniciativa se frustra en algún cajón del Senado. Así ocurrió en 2010, en 2012 y en 2014. El jueves, volvió a votar por cuarta vez -y sobre tablas‑ un proyecto de la diputada Alicia Gutiérrez, que ella repite desde 2008 y al que en junio se le sumó otro del defensor provincial Gabriel Ganón. Paradojas de Santa Fe: un rato antes, la Legislatura había suspendido en su cargo a Ganón, quien considera que los motivos de su desplazamiento son sus denuncias de las torturas y la violencia policial. Gutiérrez dijo que urge la sanción de la ley porque "hoy se está produciendo otro fenómeno": la "tortura de jóvenes en la calle", en Santa Fe y Rosario, donde los chicos son detenidos y martirizados por el Comando Radioeléctrico y cuando los bajan, "no se les ve la cara por el mal trato que han sufrido". "Este hecho se acrecentó desde la llegada de las fuerzas federales". Y reveló que los fiscales que dependen del jefe del Ministerio Público de la Acusación, Julio de Olazábal, muchas veces "no toman las denuncias" y cuando las toman "no hacen nada". "Entonces, nos encontramos con una cantidad de hechos que quedan impunes. La impunidad es lo peor que nos puede pasar", alertó. 

Gutiérrez recordó que el Mecanismo de Prevención de la Tortura y otros Tratos y Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes ya fue aprobado tres veces por Diputados, pero nunca pasó el Senado. "Es una necesidad que reclamamos desde el año 2008". El sistema forma parte de la Convención contra la Tortura, incorporada a la Constitución Nacional en 1994, que "obliga" a la Argentina "a controlar a través de organizaciones de la sociedad civil y del Estado a las fuerzas de seguridad (policiales y penitenciarias) para que cumplan las normas. "La tortura es un delito que debe ser penado", insistió.

En estos años, como presidenta de la comisión de Derechos y Garantías, "encontramos en comisarías y cárceles, en muchísimas oportunidades,  personas torturadas, sobre todo en las cárceles de varones. Hemos denunciado los casos".

"Pero hoy se está produciendo otro fenómeno, del que se ha hecho eco la defensora de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia", Analía Colombo: "la tortura de jóvenes en la calle cuando son detenidos por la Policía de Santa Fe", que opera "junto con las fuerzas federales".

La diputada ponderó las "cosas que el gobierno hace bien", pero "hay cuestiones que no se tienen en cuenta, que es cómo prevenir y erradicar la tortura, no sólo en las comisarías, sino en el Comando Radioeléctrico, en Santa Fe y en Rosario, donde los chicos llegan y no se les ve la cara por el mal trato que han sufrido". Y reveló que las Fiscalías "muchas veces no toman las denuncias" y "otras veces, cuando las toman, no hacen nada. Entonces, nos encontramos con una cantidad de hechos que quedan impunes. Y la impunidad es lo peor que nos puede pasar".

"En Santa Fe y en Rosario, las fuerzas federales que acompañan a las fuerzas provinciales toman y torturan en la calle, someten a malos tratos a niños y adolescentes que se encuentran en la calle. Este es un delito que debemos denunciar, acompañar a las víctimas y reclamar que se cumpla con el Mecanismo de Prevención de la Tortura. Por eso es importante, que podamos impulsar esta ley y que el Senado la sancione como corresponde", planteó Gutiérrez.

La "impunidad" alimenta el "miedo", sostuvo la legisladora. Y ejemplificó con un caso que intervino en la ciudad de Vera, donde convocó a personas que habían sido torturadas, pero que "tenían miedo de denunciar y se negaron a hacerlo". "Tenían miedo porque habían visto que en otros casos se garantizó la impunidad en la justicia, en la Fiscalía y en la Defensoría de Vera. Este hecho no es el único, lo que digo es sólo un ejemplo", concluyó.

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