El cooperativismo tiene una imagen alta entre los argentinos: siete de cada diez consultados lo valoran positivamente. Así lo revela una encuesta que realizó el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social -INAES- para indagar cómo está la relación del sector cooperativo con la sociedad y qué grado de conocimiento hay de sus actividades. Uno de los datos que se desprenden de este estudio de opinión es que en el difícil contexto económico y social que atraviesa la Argentina, el cooperativismo se ha vuelto visible como alternativa. De hecho, las cooperativas que obtienen el mayor respaldo son las de trabajo, y las franjas etarias que mejor opinión tienen son las de los jóvenes, es decir la que quienes se enfrentan con el tema de comenzar a trabajar

De manera general, es decir por el conjunto de la población, el sector cooperativo y mutual fue el tercero más valorado, después del sector privado, tanto pequeñas como grandes empresas. Quedó incluso mejor posicionado que el sector público y que las organizaciones no gubernamentales. Los sindicatos, en cambio, fueron los que peor midieron.  

Alexandre Roig, presidente del INAES, explicó que la encuesta fue realizada para conocer mejor la relación de la sociedad con el sector, tema clave para potenciar su desarrollo. “Desde que llegamos al Instituto nos propusimos tener una política de datos e información, y este estudio es un paso en esa dirección”. La encuesta, realizada por la cooperativa Epica Cultural, se realizó mediante contacto telefónico, con 2200 entrevistas.

¿Para qué sirve una cooperativa?, preguntaron los encuestadores. La respuesta más elegida fue “para dar trabajo a quien no lo tiene”, seguida de “para brindar servicios” y en tercer lugar “para exportar”.

En cuanto a los valores, cooperativas y mutuales son asociadas a la solidaridad y el compromiso, así como a la defensa de los trabajadores. 

Sin embargo, a la cuestión de “dónde trabajaría si pudiera elegir”, resultaron las menos votadas. Un 44 por ciento de los consultados contestó que lo haría “por su cuenta”, o en el sector privado o en el Estado, en ese orden. Es decir que las cooperativas están siendo consideradas más como un salvavidas que como una forma de organización que garantiza una vida integralmente mejor. 

Un dato significativo es que las opiniones cambian si los consultados usaron o no los servicios de cooperativas o mutuales, y la mayoría (un 54 por ciento) declaró no haberlo hecho.

El consultor político Mario Riorda, que asesoró metodológicamente en el estudio, indicó que “es interesante como la valoración positiva aumenta o se consolida allí donde hay más presencia cooperativa”. Es decir, que la experiencia directa no está decepcionando.

En el conjunto de las cooperativas las más valoradas fueron las de trabajo --a la cabeza, con un 61 por ciento--, seguidas de las de consumo --58 por ciento--, las de producción agropecuaria, provisión de servicios y servicios públicos. 

Entre las mutuales las más valoradas son las farmacias, seguidas de las de recreación, turismo, salud y consumo.