En enero comenzarán a bajar de nuevo las retenciones
Premio a los sojeros
El ministro de Agroindustria aseguró que se viene una nueva baja en las retenciones a la soja. El objetivo es llevarlas de 30 a 18 por ciento en los próximos dos años.
En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento.En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento.En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento.En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento.En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento.
En diciembre de 2015, Macri ya había bajado las retenciones de 35 a 30 por ciento. 
Imagen: Pablo Aneli

El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, aseguró ayer que el gobierno comenzará a reducir las retenciones a la soja, actualmente en 30 por ciento, a partir de enero del año que viene. “Vamos a ir bajándolas a razón de 0,5 por ciento por mes y 5 por ciento cada seis meses”, aseguró el funcionario al hablar en el Precoloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). El objetivo oficial es reducirlas a 18 por ciento al final del mandado de Mauricio Macri. A su vez, el titular de la AFIP, Alberto Abad, aseguró que antes de avanzar con la reforma impositiva será necesario bajar el gasto, en especial los subsidios. De este modo, dejó en claro que al igual que en diciembre de 2015 la baja de impuestos irá de la mano de un recorte de subsidios que permita convalidar esa transferencia de recursos.  

El 14 de diciembre de 2015, cuatro días después de asumir la presidencia, Macri anunció la eliminación de retenciones al trigo, maíz, sorgo, carne y pesca y la reducción de cinco puntos en la soja. La promesa oficial fue que las retenciones a la soja bajarían 5 puntos adicionales los años subsiguientes para llegar al 0 por ciento de arancel en 2022. Sin embargo, luego de que la Corte Suprema anulara momentáneamente el tarifazo del gas en agosto de 2016, el jefe de gabinete Marcos Peña puso en duda esa decisión por la imposibilidad de reducir los subsidios en la magnitud que tenían previsto, situación agravada por el deterioro fiscal que el propio gobierno había producido. De este modo, la decisión del máximo tribunal tuvo como efecto secundario el freno a una medida regresiva consistente en quitarle recursos al conjunto de la ciudadanía para repartirlos entre los productores sojeros. En octubre del año pasado, Macri confirmó que no habría rebajas en 2016 y 2017 y que recién en 2018 comenzarían a aplicar una reducción gradual de 0,5 punto todos los meses. 

Desde entonces, no hubo novedades hasta la confirmación formulada ayer por Buryaile. El ministro de Agroindustria decidió hacer el anuncio tres días después de las elecciones primarias que marcaron un claro triunfo del oficialismo en toda la pampa sojera. El funcionario, quien además anticipó que el gobierno trabaja en la creación de un seguro de cobertura contra el clima, dijo que al concluir el actual período de gobierno “las retenciones a la soja van a quedar en el 18 por ciento”. “Las retenciones no me gustan porque es un impuesto que penaliza la distancia”, explicó el funcionario al explicar el efecto de reducción de rentabilidad que provoca el gravamen entre los productores mas alejados de los puertos. “Me debo haber equivocado”, admitió Buryaile con ironía luego de decir que la medida –que ya está plasmada en un decreto– va a regir durante un supuesto “primer mandato” de Macri, en la hipótesis de que el presidente aspire a una reelección. Por otro lado, el ministro de Agroindustria defendió la idea de negociar con Estados Unidos un acuerdo que permita el ingreso de carne bovina argentina a ese mercado, a cambio de una apertura a la importación de cerdo.

A su vez, el titular de la AFIP, Alberto Abad, si bien reafirmó que la reforma tributaria que prepara el Gobierno será enviada al Congreso antes de fin de año, dijo que en lugar de “poner el eje” en los cambios impositivos habría que mirar el gasto, y comentó que en gran parte es gasto social, pero también subsidios y “empleo público que tiene que ir a empleo privado”.

Sobre la reforma tributaria, Abad dijo que se analizan todos los impuestos, “el IVA, Ganancias, Ganancia Mínima Presunta, un acuerdo con las provincias por Ingresos Brutos”, entre otros, pero que se dará en forma gradual y que no están definidos aún los “tiempos”, ante preguntas que le formularon luego de una exposición en el ciclo de conferencias “Qué pretendo para la Argentina”, organizadas por el Rotary Club de Buenos Aires. Ante una pregunta sobre la posibilidad de que en la reforma se reduzca el IVA a los alimentos, negó esa posibilidad porque “se neutraliza su efecto dentro de la cadena de comercialización”.