Patricia Bullrich y Germán Garavano se levantaron de una reunión con los organismos de derechos humanos
Los ministros se quedaron sin respuestas sobre Maldonado
Pidieron que despidan a los gendarmes que participaron de la represión y al jefe de Gabinete de Seguridad, que estaba en el lugar.
Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos.Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos.Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos.Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos.Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos.
Los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y el secretario Claudio Avruj con representantes de organismos de derechos humanos. 

“Este gobierno está haciendo correr peligro a la democracia y a cada ser viviente”, dijo Estela de Carlotto. “Cómo vamos a seguir trabajando juntos si no reconocen la desaparición forzada de Santiago, siguen negando todo y defendiendo a la Gendarmería”, agregó indignada Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo (LF). Fue ayer en la puerta del ministerio de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, luego de la reunión que organismos de derechos humanos mantuvieron con los ministros Germán Garavano, Patricia Bullrich y Claudio Avruj. Antes del encuentro, la ministra de Seguridad y el ministro de Justicia habían contestado preguntas en una transmisión de la red social Facebook, prevista para otros asuntos pero que se llenó de interrogantes sobre Maldonado. “Pensamos que nuestra fuerza de seguridad tiene que tener, como cualquier argentino, la posibilidad de tener Justicia, es lo que estamos haciendo”, dijo la funcionaria, a modo de confesión de su defensa corporativa de la Gendarmería. Bullrich volvió a acusar a la familia de no colaborar con el caso, esta vez aduciendo que se negó a una extracción de sangre, cuando lo que ocurrió fue que exigieron garantías, y la participación de su abogada y perito de parte (ver aparte).

El encuentro de ayer entre el gobierno y los organismos terminó abruptamente cuando Lita Boitano, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, les dijo: “Ustedes saben lo que pasó con Santiago y no lo dicen”. Bullrich le replicó: “eso no se lo permito” y Garavano se levantó, sólo saludó a Carlotto, y salió del salón. Al mismo tiempo, los representantes de los organismos de derechos humanos también se retiraron sin más. “Fue en un tono horrible, ahí pegamos todos un salto y nos fuimos”, describió Boitano. “Pasaron once días desde que dijo que iban a colaborar, es dramático que la familia escuche que el gobierno sigue negando lo que pasó”, dijo Boitano sobre la funcionaria que ayer repitió el libreto que había desplegado en el Senado. Los y las dirigentes habían pedido un encuentro con el jefe de gabinete Marcos Peña, pero terminaron siendo recibidos por Bullrich, Garavano y Avruj. Poco después, en la conferencia de prensa que dieron en el mismo momento en que hablaban en la vereda de Sarmiento al 300 Carlotto, Almeida y Boitano encargaron a sus “especialistas” la descripción de lo que el gobierno sigue sosteniendo como las pruebas para poner en duda la responsabilidad de los gendarmes en la captura y desaparición de Maldonado. De hecho, los funcionarios se siguen negando a hablar de desaparición forzada. Bullrich volvió a pedir “que no se hagan dos bandos” sobre este tema, y se permitió victimizarse. “Parece que lo que quieren buscar es acusar al gobierno, de ponerlo en una situación difícil en lugar de estar todos juntos trabajando por un mismo objetivo, les planteamos un trabajo en equipo pero se han manejado de otra manera, fuera de los carriles propuestos y dentro de un clima de agresión y violencia”, dijo la ministra.

“Tengo el alma destrozada, salimos peor de lo que entramos porque nos siguen mintiendo, no declaran la desaparición forzada de este joven”, dijo Carlotto. “Es una pena que una ministra que ha sido militante con nuestros hijos en su momento, hoy tiene cara de piedra y el corazón endurecido, da respuestas inaceptables”, agregó. 

A su turno, Carlos Pisoni (HIJOS) expresó: “Le exigimos que reconozcan que fue una desaparición forzada, ellos son responsables porque fue el Estado, le dijimos que despida a todos los gendarmes que participaron de la represión en Cushamen y que aparte a su jefe de gabinete Pablo Noceti, que además de defender a los que violaban a nuestras viejas, a los que desaparecieron a nuestros hermanos y a los que asesinaron a nuestros padres, fue el que dirigió el operativo”. Y agregó que “ella nos dijo impunemente que Noceti se bajó a saludar a un gendarme y siguió derecho a Bariloche”, agregó, en alusión a la foto que publicó PáginaI12.

En el mismo sentido, Pablo Pimentel, de la Apdh La Matanza, expresó que “fue una reunión sin resultado, una soberbia total, le planteamos que está cuestionado el Presidente por la presencia de Noceti, cuando se descubra que dio las órdenes, y la que sigue es la ministra Bullrich en un juicio político”. El dirigente agregó que “lamentablemente esto es lo que le tenemos que contar a Sergio y Germán Maldonado, a los chicos del Pu Lof, pero acá sólo hay negacionismo, el mismo que inició el ministro Darío Lopérfido. A Maldonado se lo llevaron con vida, y con vida lo queremos”.

Entre las organizaciones participantes estuvieron Madres de Plaza de Mayo LF, Abuelas de Plaza de Mayo, Cels, H.I.J.O.S. Capital, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Medh, APDH La Matanza, Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz, Asociación Buena Memoria, Fundación Memoria Histórica y Social Argentina y LADH. “Durante la hora que estuvimos ahí Garavano no pudo levantar la vista para mirarnos a los ojos, como tampoco Bullrich”, sintetizó una de las dirigentes.