Racing Club, que quiere seguir primero en la Zona B, recibirá este sábado a Independiente, necesitado de sumar para alejarse de los puestos de descenso, en un clásico de Avellaneda "caliente" por la séptima fecha de la Copa de la Liga.

Ambos se enfrentan en un encuentro que puede ser un punto de inflexión en caso de haber un ganador, de acuerdo con la actualidad de cada equipo y los objetivos que persiguen, más allá de los tres puntos que estarán en juego.


La Academia, líder en su zona, sin embargo vive en un enrarecido contexto debido a la relación entre el entrenador Fernando Gago y la hinchada, que lo silba cada vez que el DT es nombrado por la voz del estadio cuando anuncian los equipos.

A eso se le suma que pese a haber ganado el Trofeo de los Campeones y la Supercopa Internacional, ambas ante Boca, el equipo falló y quedó relegado en Copa Sudamericana, Copa Libertadores y Copa Argentina, pero sobre todo por perder una Liga Profesional en el la última fecha.

Esta Copa de la Liga es la última oportunidad para Racing, que busca llegar a las instancias finales, además de pugnar por la clasificación a la Libertadores 2024. De los últimos siete clásicos, el Rojo sólo ganó uno; la Academia de Gago logró dos triunfos y un empate.

Por el lado de Independiente, aún está pagando la enorme crisis política, social y deportiva, y sigue en la lucha por evitar el descenso a la Primera Nacional, una categoría en la que ya estuvo hace una década.

Carlos Tevez se mantiene invicto con tres triunfos y tres empates, sólo quedó fuera en Copa Argentina ante Estudiantes por penales, pero obtuvo una mejoría en el juego, ya que mejoró en la defensa, le llegan mucho menos, luce más concentrado y con mayor volumen de juego con la presencia de Federico Mancuello. Pese a ello, aún sufre con el descenso al sumar 39 unidades en la tabla general.

El Rojo tiene apenas tres puntos más que Gimnasia y Vélez en la zona de descenso: una derrota en el clásico lo afectaría también en lo anímico y podría dejar secuelas negativas.

El derby de Avellaneda se jugará este sábado a partir de las 19 (TV: ESPN y Fox Sports) en el Cilindro.

Dos que paralizan Rosario 

Rosario Central y Newell's Old Boys animarán una nueva edición del clásico rosarino en Arroyito, en el marco de la séptima fecha de la Copa de la Liga.


Central, que viene de perder como visitante con de Gimnasia La Plata, hace tres partidos que no gana y el equipo tiene a varios jugadores lesionados, entre ellos Lautaro Giaccone, el uruguayo Facundo Mallo e Ignacio Malcorra.

El director técnico Miguel Angel Russo cambiaría el esquema 4-2-3-1 por un clásico 4-4-2, con Agustín Sández como lateral izquierdo y el lateral paraguayo Alan Rodríguez como volante por ese sector.

Enfrente se parará Newell's, que viene de perder con Estudiantes y con Racing. El DT Gabriel Heinze -que remarcó esta semana que "lo que no puede faltar es la búsqueda del resultado"- cuenta a priori con todos los jugadores a su disposición, aunque cambiaría el tradicional esquema 4-3-3 por un 5-3-2, con el ingreso del zaguero Ian Glavinovich para formar una línea de tres marcadores centrales.

El encuentro se jugará este sábado a partir de las 16.30 (TV: ESPN Premium) en el Gigante de Arroyito, que estará colmado por unos 45.000 hinchas locales (todos socios), la mayoría de los cuales el lunes agotaron la totalidad de las entradas en dos horas. 

Por el orgullo del barrio y más

San Lorenzo y Huracán se reencontrarán este sábado en el Nuevo Gasómetro para la disputa de un clásico que pondrá en juego el orgullo del barrio y tendrá incidencia en todos los frentes de competencia de la Copa de la Liga.

Cada clásico es una cuestión de honor para Boedo y Parque Patricios, pero también una prueba con impacto emocional. En este caso, la ilusión y el morbo son dos condimentos que sazonan fuertemente el juego en el Pedro Bidegain.


Los dos comparten la misión de pelear por la clasificación a los cuartos de final de la Copa de la Liga. Pero San Lorenzo defiende una plaza de acceso a la Libertadores 2024 y Huracán persigue con urgencia su alejamiento de la zona de descenso, que habitó hasta hace pocas fechas.

Bajo esa lógica, Huracán asume un riesgo mayor, porque la derrota complicaría su situación en la pelea por la permanencia e incluso podría bajarlo de la punta de la Zona A, a la que llegó impulsado por su buen momento.

El equipo de Diego Martínez encadenó una serie de ocho victorias en los últimos diez partidos con un funcionamiento colectivo que tuvo su nivel más alto en la reciente goleada sobre Vélez Sarsfield.

La cuenta pendiente sea ratificar su buen momento en condición de visitante, en la que perdió sus dos partidos en la competición (ante Talleres e Independiente).

El desafío de ganar en el Nuevo Gasómetro supone dificultad por la estadística histórica adversa: sólo pudo hacerlo una vez en 18 clásicos, el 9 de diciembre de 2001.

San Lorenzo se aferra a esa racha y a la dureza que forjó bajo la conducción de Rubén Insúa. El Ciclón además se encuentra en cuartos de final de la Copa Argentina, instancia que disputará el miércoles próximo ante San Martín de San Juan.

El año azulgrana es de aceptable. En la Copa de la Liga, si bien está invicto, acumula cinco empates consecutivos y en las últimas dos presentaciones, los 0-0 de visitante frente a Estudiantes y Tigre, registró sólo dos tiros efectivos al arco rival.

El clásico en el Nuevo Gasómetro se presenta también como una pulseada entre dos de los delanteros de mejor actualidad en el fútbol argentino: Adam Bareiro y Matías Cóccaro. El paraguayo, con cuatro tantos, y el uruguayo, con cinco, son escoltas del máximo anotador de la Copa, Luciano Gondou (6), de Argentinos Juniors.

Este partido interzonal de la séptima fecha se jugará desde las 16 (TV: TNT Sports) en el Bajo Flores y con localidades agotadas.

También habrá clásico del Sur

Banfield recibirá a Lanús en el clásico del Sur del conurbano, en la continuidad de la séptima fecha de la Copa de la Liga.

El Taladro, que mira la parte del descenso en la tabla general, llegará con siete puntos en la Zona A y el Granate con solamente tres unidades -sin victorias- en la Zona B.


En principio, el equipo de Julio César Falcioni estaría en condiciones de mantener el mismo equipo que dominó a River Plate en la pasada jornada, aunque terminó empatando.

Por su parte, a Lanús -que lleva tres encuentros con el entrenador Sebastián Salomón desde la partida de Frank Kudelka- le cuesta dar con un funcionamiento acorde con los nombres y al objetivo para clasificarse a una copa internacional.

El encuentro se jugará desde las 21.30 (TV: TNT Sports) en el estadio Florencio Sola.

Un interzonal sin antecedentes

Arsenal, prácticamente condenado a perder la categoría, recibirá este sábado a partir de las 11 (TV: ESPN Premium) a Defensa y Justicia, como parte de los interzonales por la séptima fecha de la Copa de la Liga.


Arsenal, último en la Zona A con tres puntos, está casi en Primera Nacional, con escasas chances matemáticas de alcanzar a Sarmiento y Platense: dependería de ganar casi todo lo que resta y que a su vez Instituto de Córdoba pierda la mayoría de sus partidos.

Defensa suma nueve unidades en la Zona B, pero recibió una duro traspié en la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana al caer 3-0 ante Liga Deportiva de Ecuador, en Quito.

El desquite se jugará el miércoles próximo en el estadio de Lanús y por ese motivo es probable que juegue con el equipo suplente.