El psicoanalista Oscar Mangione analizó este lunes por AM750 el discurso de Javier Milei. Entrevistado por Víctor Hugo Morales aseguró que “representa la muerte del discuso político” para pasar a un “discurso mediático y manipulador”.

En este sentido, retomó la frase de Myriam Bregman, que en uno de los debates electorales lo llamó “gatito mimoso del poder” y la corrigió: “Los psicoanalistas le damos mucha importancia a los chistes y esto no termina de revelar el verdadero peligro”.

Por eso, propuso: “Creo que es un ratón que hizo tanta alharaca haciéndose el león que se lo comió el gato. Creo que ahí está el peligro de Milei. Al decir de Macri, es alguien fácilmente inflitrable”.

En tanto, sobre los últimos episodios públicos que pusieron la lupa sobre su salud mental, como la entrevista que le realizaron en A24, donde pidió que callen los murmullos en un estudio silencioso, comentó: “Estaba visiblemente desencajado”.

“Hubo lo que se llama en clínica la interceptación del pensamiento. Es decir, cualquier otro discurso que hay ahí lo lleva hacia otro lado porque está tan paranoico, tan inseguro, que no puede sostener el propio discurso”, sostuvo.

Esto, comentó, puede deberse a que Javier Milei “no tiene tolerancia a la frustración”. “Como toda persona que no está en un equilibro mental, cuando alguien lo frustra, no le hace el coro, no puede tolerar la frustración y en vez de argumentar, recurre al exabrupto”, continuó.

“Porque él mismo no está seguro. Aunque no llegue a ser presidente, está la posibilidad y es de una angustia muy grande. Porque un hombre con semejante inestabilidad y cambio ante cualquier frustración no se sabe cómo va a poder reaccionar y la violencia no es algo de la que está exento”, añadió.

Para Mangione, Milei ve en el poder una manera de poder “vehiculizar un narcisismo exacerbado”. “Él habla de aplastar al rival y de metáforas sexuales que tienen que ver con el sometimiento”, expresó al respecto.

Y justificó: “Esta cuestión de que está en las sábanas de la señora. Cosificando a la mujer como una recompensa. Y que él está allí y los demás miran de afuera. Es una estructura alarmante, de verdad”.