Razones & sensaciones para sentarse a escribir
Razón y visceralidad
El periodista y abogado santafesino Coni Cherep, fundador del portal Notife y actual subsecretario de Medios del gobierno provincial, presentará mañana su primer libro de ensayos.
El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep.El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep.El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep.El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep.El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep.
El periodista y abogado santafesino Osvaldo "Coni" Cherep. 

Durante 25 años, Osvaldo Cherep, Coni, fue una de las voces destacadas de LT10, la emisora de la Universidad Nacional del Litoral, donde además completó la carrera de Abogacía. Santafesino hasta la médula, en 2003 fundó y dirigió el portal Notife.com, que sostuvo hasta 2014. En diciembre de 2015, asumió como subsecretario de Medios del gobierno provincial, continuando así su vinculación con la prensa desde un nuevo rol. Aquí sintetizado, el recorrido periodístico de Cherep es el combustible que alimenta las páginas de Razones & sensaciones para sentarse a escribir, debut literario lanzado por Homo Sapiens Ediciones, y que mañana a las 19.30 será presentado oficialmente en la librería de Sarmiento 829, con Susana Rueda como invitada especial.

Escrito con una franqueza por momentos demoledora, y también autocrítica, en Razones & sensaciones hay rastros de humor e ironía, un repaso sobre la tensión histórica entre Santa Fe y Rosario, reflexiones sobre el periodismo y una ideología que se explicita sin ocultamientos. "Siempre fue mi modo de escribir y ejercer el periodismo. No tengo un modo moderado, para mi pesar. Tengo la característica de opinar, de ser bastante visceral. Pero visceral desde la razón. Por eso el título del libro. Creo que el periodismo lo ejercés desde una lectura racional de la realidad, pero que está cruzado por las sensaciones, por la subjetividad y el recorte que uno hace de la realidad", distingue Cherep a Rosario/12.

- El segundo capítulo del libro, "El periodismo desde la función. Una mirada impiadosa", hacés mención a una madurez que te permite reflexionar sobre el periodismo, tanto desde la posición de empleado como de tu experiencia como gestor de medios. Actualmente tu trabajo está vinculado a los medios desde un rol de funcionario público, ¿es posible pensar en un futuro anexo que, transcurrido el tiempo, te permita reflexionar sobre esta función pública?

- Si de algo me sirvió este tiempo en la gestión es para corroborar de algún modo lo que asevero ahí: la dependencia de los medios, sobre todo en los medios de provincia donde el mercado comercial chico condiciona, y el periodista depende de las pautas oficiales. Sí quiero hacer una salvedad: esta mirada que tengo del periodismo a mí me sirvió, y en esto tengo que agradecerle particularmente a Horacio Ríos, para no cometer desde la función pública los mismos errores que cuestiono desde el punto de vista profesional. El mejor y más saludable ejercicio es contribuir a la libertad de expresión. Ahí si querés hay un punto de encuentro: trato desde la gestión ser lo más honesto posible y de ningún modo levantar el teléfono para pedirle a nadie que se calle. Eso creo que es una contribución a esa misma tesis mía: creo que la libertad de expresión hoy es un problema, está limitado y los periodistas dejamos de mirarla con la importancia que tiene.

- ¿Es posible pensar en un mapa de medios sin la presencia del Estado (traducida puntualmente en pautas publicitarias)?

- En las provincias es muy difícil. Si configurás el mapa comercial, privado, de la provincia, es muy difícil que el mercado permita vivir de la profesión si no es con la presencia del Estado provincial, de los senadores, diputados o particularmente de los municipios. En las ciudades más chicas es donde más pesa. Es un tema complicado. En algún momento habrá que resolverlo, o buscar la forma de resolverlo, porque no deja de ser un punto de presión constante, no sólo al periodismo sino a las empresas.

- En el tercer capítulo, "Puras razones", hay una selección de publicaciones realizadas entre 2004 y 2014. Esos textos configuran de algún modo tu perfil como autor, sobre todo para aquellos que no tienen tan presente tu trabajo periodístico, considerando aquí lo que se plantea en el primer capítulo: la histórica distancia entre Rosario y Santa Fe. ¿Tuviste presente esa situación al momento de la selección?

- No, no lo tuve presente. Cuando me puse a seleccionar textos después me di cuenta que había cierta concatenación. En el comienzo del capítulo "Puras razones" hago una confesión casi innecesaria de mi simpatía y vinculación con el Frente Progresista. Creo que es un acto de honestidad que hay que hacer, porque si no el recorte resultaría grosero. De todas maneras ahí me preocupan temas que creo nos atraviesan a todos: la violencia, el narcotráfico, la utilización y manipulación de algunos temas desde la política usando al periodismo para la gestación de operaciones políticas. Desde el punto de vista social, el tema neurálgico es cómo resolvemos el tema de la violencia. Me parece que lo que busqué ahí, aunque no haya una vinculación en todos los textos, es tratar de explicar por qué nos pasa lo que nos está pasando. Y lo que mencionás sobre el primer capítulo ("Santa Fe y la Vera Cruz"), me parece que es neurálgico darle una explicación al histórico conflicto Rosario-Santa Fe, que a lo largo de 200 años no se han podido poner de acuerdo casi nunca. Es un conflicto que todavía está instalado, que no podemos resolver y dificulta la tranquilidad a la hora de abordar políticas estratégicas.

Tu navegador tiene deshabilitado el uso de Cookies. Algunas funcionalidades de Página/12 necesitan que lo habilites para funcionar. Si no sabés como hacerlo hacé CLICK AQUÍ