6 - INSTINTO MATERNAL
(Mothers' Instinct/Estados Unidos, 2024)
Dirección: Benoît Delhomme
Guion: Sarah Conradt-Kroehler, sobre la novela de Barbara Abel
Duración: 94 minutos
Intérpretes: Anne Hathaway, Jessica Chastain, Josh Charles, Baylen D. Bielitz, Anders Danielsen Lie y Eamon O’Connell
Estreno en salas

Instinto maternal es la primera sorpresa del año. No por su calidad, desde ya, sino por su carácter fantasmal. En plena época digital, parece imposible que una película con dos actrices del renombre, los premios (Oscar incluidos) y la fama de Jessica Chastain y Anne Hathaway –quienes ya habían compartido elenco, aunque no escenas, en Interestelar y Armageddon Time– aparezca en el mapa audiovisual de la nada, como si hubiera sido caído del cielo: sin campañas publicitarias previas ni mucho menos entrevistas a sus responsables, con nada de información sobre su desarrollo y mucho menos sobre su recorrido comercial. Pero quizás todo eso no sea fruto de un descuido o de una improvisación de parte de sus responsables, pues ese esquema de comunicación tiene la misma impronta demodé que este remake del film francés Duelles (2018), que a su vez se basaba en una novela de la belga Barbara Abe.

La tipología del film del dirigido por Benoît Delhomme es propia de la década de 1960, período en el que transcurre el relato y en el que el cine entregaba con más asiduidad este tipo de películas basadas en una intriga mínima, casi de entrecasa y circunscripta a un grupo de personajes que se conocen muy bien entre ellos. O al menos eso creen, pues ante una situación límite estallará por los aires el mundo de ensueño que habitan Celine (Hathaway) y Alice (Chastain), dos vecinas y amigas cuyas vidas parecen salidas de la misma matriz de la de los melodramas clásicos: ambas están felizmente casadas con dos tipazos, ellas y ellos se llevan bárbaro, tienen un amplio grupo social en común con el que organizan fiestas y reuniones, entran a la casa de la otra como si fueran parte de la familia y tienen hijos de la misma edad que comparten aula en el colegio. Todo funciona de maravillas, hasta que el diablo mete la cola a través de una tragedia que involucra a Alice y al hijo de Celine. Una tragedia de la que, por respeto al espectador, no se darán más detalles.

Presa del desasosiego y con el ánimo por el piso, Celine se transforma en un ánima en pena, una mujer sin brillo ni motivaciones para seguir adelante que continúa yendo a la puerta del colegio poseída por el dolor, mientras a Alice la invade una mezcla de piedad y culpa ante un hecho que, piensa ella, podría haber evitado. El cambio radical del escenario de cada una hace que las mismas vidas que antes se espejaban, ahora se transformen en opuestos, una idea de duplicidad un tanto enfermiza que recuerda al cine de Brian de Palma, aunque sin su manierismo formal.

Y en esa línea seguirá Instinto maternal mediante una serie de comportamientos de Celine que su ¿ex? amiga considera sospechosos. ¿Acaso busca revancha? ¿O es todo fruto de su imaginación? La película se mueve alrededor de esas cuestiones a través de un desarrollo en el que el melodrama dará pie a un thriller psicológico y paranoide donde todas las actitudes de una pueden interpretarse de múltiples maneras por la otra. Delhomme le imprime un aire hitchcockiano, lúdico a pesar de la oscuridad, a este particular viaje hacia los rincones más profundos y misteriosos del duelo.