Javier Milei ya perdió 15 puntos de imagen positiva en apenas dos meses de gobierno y ya son más los que opina mal del presidente (54 por ciento) que los que opinan bien (46%), cuando hace un mes pasaba lo contrario: los que tenían buena imagen superaban los que calificaban a Milei con un mal o muy mal. Los datos contrastan con las afirmaciones del mandatario o sus funcionarios que siguen hablando de un 56 por ciento de apoyo. Junto con el derrumbe de la imagen se produce el hundimiento de uno de sus argumentos centrales: nada menos que el 75,9 por ciento de las personas dice que el ajuste lo paga la gente y apenas el 6,7 por ciento cree que “lo paga la casta”. Tal vez el dato más preocupante para la Casa Rosada es que ha caído fuertemente la expectativa -la gente no cree que las cosas vayan a mejorar en abril, como sostiene Milei- y, además, hay mayoría en contra de buena parte de las medidas: la dolarización, la quita de subsidios al transporte, la luz y el gas; las privatizaciones y la derogación de las leyes de alquileres y de tierras. Aunque el estudio se hizo antes de que estallara el conflicto con los gobernadores, hay un amplio respaldo al concepto de que "los gobernadores actúan correctamente al defender los intereses de sus provincias" (ver aparte).

Los datos surgen de la encuesta -especial para Página/12- del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera Roberto Bacman. En total se entrevistaron 1.329 ciudadanos de todo el país a través del sistema on line, es decir reclutando encuestados en los sitios más conocidos como Facebook, Instagram, Tik Tok y otros. Por supuesto que la muestra es proporcional por edad, sexo, nivel económico-social y voto anterior. Bacman fue muy preciso en las elecciones de 2023 y adelantó la amplia victoria de Milei en el balotaje. La base de las comparaciones fue una encuesta realizada el 10 de diciembre, tomada como punto de partida: en ese momento, el presidente tenía una imagen positiva del 61 por ciento y ahora cayó al 45 por ciento.


Caída sin antecedentes

“La imagen de Javier Milei ha caído sin cesar desde que asumió, apenas alrededor de dos meses y medio atrás -analiza Bacman-. Una situación realmente inédita que no posee comparación alguna con los presidentes que gobernaron nuestro país desde el regreso de la democracia. En general siempre existe una luna de miel entre un presidente recién asumido y la opinión pública. La duración de este tiempo de embelesamiento político es variable y depende de muchos factores. Los norteamericanos dicen que cien días. Lo cierto que ningún presidente desde 1983 hasta nuestro días perdió quince puntos antes de cumplir los cien días de su gestión. Y todo parece indicar que Javier Milei o niega esta realidad o poco le importa, concentrado sustancialmente en el mundo de las redes”.

Efectivamente, el viernes, el presidente dijo en una entrevista: “Estamos haciendo el ajuste más grande de la historia y mi imagen está en los mismos niveles que cuando asumí. Sí, lo tenemos medido”. La realidad es que todas las consultoras fueron registrando caídas, pero el CEOP refleja el dato más actualizado: 15 puntos por debajo de lo que tenía cuando llegó a la Casa Rosada.

La gente y la casta

La consultora de Bacman también ratifica algo que se percibe todos los días en la calle: el ajuste golpea al ciudadano común, por los aumentos generalizados, en especial en los alimentos y en las tarifas de transporte, mientras que los sueldos y fundamentalmente las jubilaciones están totalmente estancados. Además, todos saben que en marzo se sumarán brutales incrementos en la luz, el gas, el agua y los demás servicios.

Bacman sostiene que el fuerte de Milei está en los jóvenes. “Especialmente aquellos que tienen entre 16 y 25 años, siguen respaldando al actual presidente. El exitoso aparato de propaganda política, sobre todo en Tik Tok, le generó excelentes resultados. Jóvenes que perdieron la esperanza, muchos de ellos de extracción peronista, vieron en Milei una nueva esperanza. Y no será fácil que cambien. En esa franja, el presidente mantiene un 54 por ciento de apoyo y creen que el ajuste lo está pagando la casta, algo que no tiene el menor respaldo en el resto de la población”.

Rechazos de todo tipo

Por fuera de los índices de aprobación o de rechazo a Milei, aparecen las opiniones sobre buena parte de las medidas que quiere poner en marcha:

*Quita de subsidios al transporte, la luz, el gas. En desacuerdo 57,0 por ciento, de acuerdo 41,6 por ciento.

*Dolarización. En desacuerdo 54,4 por ciento. De acuerdo, 42,6 por ciento.

*Derogación de la ley de alquileres. En desacuerdo 52,5 por ciento; de acuerdo, 44,4 por ciento.

*Intervención del Estado en la economía. Debe intervenir 60,8 por ciento; no debe intervenir, 28,5 por ciento.

*Hay un 39,4 por ciento que afirma que el ajuste es necesario y que hay que darle tiempo; un 24,8 afirma que debería flexibilizarse porque se hace insostenible y un 35,3 considera que es absolutamente innecesario e insoportable.

Lo que se viene

Este diario le preguntó a Bacman si es sostenible un gobierno con imagen en caída tras caída. “Es difícil y hasta peligroso hacer política ficción --sostiene el titular del CEOP. Hay algo seguro: es muy posible que el escenario se tense mucho más y que se sucedan y hasta aumenten los conflictos. El gobierno de Milei no busca acuerdos y se empecina en imponer sus ideas. La Casa Rosada no hace otra cosa que escalar los conflictos, que tienden a crecer en cantidad y en complejidad. En los últimos días se empezó a visibilizar con mayor fuerza la situación de los desprotegidos, los jubilados, los desocupados, los que van a comer a los comedores. Sin la intervención del Estado el clima social tenderá a crisparse y la situación se va a hacer más tensa”.

Desde el punto de vista de la encuesta, un dato más que preocupante para la administración Milei es que hay un fuerte descreimiento respecto del futuro inmediato. El presidente y su ministro de Economía han dicho que las cosas estarán mejor en abril. El CEOP preguntó exactamente eso. El 39,4 de los consultados afirmó que tiene expectativas de que la economía mejore en abril, mientras que el 59,2 sostuvo que las expectativas son malas o muy malas. No es un panorama muy alentador, según lo ve la gran mayoría.

El apoyo a los gobernadores

La tensión entre la Casa Rosada y los distintos gobernadores se viene incubando desde hace semanas, en especial a raíz de que el gobierno dejó de girar el fondo de compensación del transporte -que lleva los boletos de colectivo en el interior a más de mil pesos- y el fondo nacional de incentivo docente, que representa aproximadamente un 10 por ciento del sueldo de un maestro. 

El CEOP y Bacman preguntaron a los encuestados si los gobernadores actuaron correctamente al defender a los intereses de sus provincias y el federalismo. Una sólida mayoría, el 56,7 por ciento dijo que actuaron correctamente y un 43,1 afirmó lo contrario, manifestándose en desacuerdo con los gobernadores. El sondeo se concretó antes de que el conflicto escalara el viernes y durante este fin de semana. "La gestión de Milei carece de empatía para entender a la gente y, en este caso, a los gobernadores. Si este conflicto sigue creciendo, pone a la Argentina en una situación de extrema gravedad", redondeó Bacman.