El ministro de Salud Pública, Federico Mangione, y la subsecretaria de Medicina Social, Gabriela Dorigato, supervisaron el jueves último la atención en el Centro de Recuperación Nutricional Infantil y el Hospital de Santa Victoria Este, en el extremo noreste de la provincia de Salta. La visita fue después de que se hiciera público el deceso de cinco infantes indígenas en apenas una semana, cuatro estaban desnutridos.  

Tras el recorrido, Salud informó que en el Centro hay diez infantes "internados recibiendo tratamiento nutricional oportuno y estimulación temprana". También detalló los motivos más frecuentes de hospitalización: riesgo de bajo peso, riesgo de baja talla, curvas de peso estancadas, gastroenteritis e infección respiratoria aguda. Este Centro tiene una capacidad máxima de diez camas, fuentes de aquella localidad indicaron a Salta/12 que la demanda, sobre todo en los últimos meses, lo supera ampliamente. 

La cartera de Salud también aseguró que por "las características culturales de la población zonal, con gran mayoría de comunidades originarias", la internación es familiar, se interna al niño o niña junto a su grupo familiar primario. Esto es porque "las madres y los padres tienen un rol fundamental en la recuperación nutricional de sus hijos, desde la toma de decisiones compartida hasta la efectivización del tratamiento, sea para preparar las fórmulas lácteas o para dar una medicación”, explicó Dorigato.

El ministro, por su parte, dijo que se está trabajando en la optimización del funcionamiento general de los hospitales, sin mayores precisiones. La población de Santa Victoria Este viene dando cuenta de falencias en el Hospital local. En una geografía de mucho calor, no cuenta con ambiente climatizado y tampoco hay suficientes ventiladores, también afirman que faltan medicamentos y otros insumos, que no hay movilidad suficiente. Y hay quejas de maltrato de parte de algunos trabajadores del Hospital. 

Antes de esa visita, la subsecretaria de Medicina Social hizo declaraciones a Salta/12 en las que sostuvo que en el extenso territorio comprendido en la emergencia sociosanitaria dispuesta en octubre de 2020 por la muerte de infantes por desnutrición o causas vinculadas, hay una presencia permanente del Estado salteño a través de equipos técnicos de las áreas de Salud Pública y Desarrollo Social, pero reconoció que hay problemas estructurales que necesitan de una protección aún mayor por parte del Estado.  

“Como siempre dice el gobernador (Gustavo Sáenz), la provincia de Salta siempre es el norte olvidado, y este es el norte más olvidado, con mucha deuda social y que requiere de muchísima inversión para igualar oportunidades", afirmó Dorigato cuando se le preguntó sobre el camino para revertir la vulnerabilidad estructural en este extenso territorio con una amplia mayoría de población indígena.

Añadió que el cambio de gobierno nacional, en manos ahora de La Libertad Avanza, "impactó en los recursos que tiene la propia gente. Esta es claramente una zona de emergencia, es una zona que necesita de una protección, si se quiere llamar social, mayor", aseguró. 

El pronunciado aumento del coste de los alimentos y el transporte desde la asunción de Javier Milei impactó aún más profundamente en estas poblaciones alejadas del centro neurálgico del país. "Traer un alimento de Buenos Aires a Salta, ya es caro, imaginate cuando tiene que llegar a una comunidad como Victoria”, señaló Dorigato. Además, es díficil trasladarse desde las comunidades hasta los centros urbanos de la zona. “La gente se gasta la Tarjeta Alimentar o la Asignación Universal en transporte", "se gasta todo lo que recibe, entonces ese es el mayor impacto que estamos sintiendo en la situación social que tienen las familias".

En este contexto, Dorigato reconoció que en el Centro de Recuperación hay un reingreso constante de niños y niñas que una vez en sus comunidades vuelven a perder peso, precisamente porque se mantienen las condiciones estructurales que provocan que haya hambre en este territorio. Hay "un déficit estructural de varios servicios, una crisis”, más “el calor extremo" en estos días, que afectó particularmente a las personas más débiles: "los niños y los adultos mayores son las edades de mayor riesgo para la deshidratación y las diarreas o los vómitos”, afirmó. 

Trabajo preventivo 

Sobre la acción del gobierno de Salta en ese territorio, la subsecretaria de Medicina Social aseguró que en su área se vienen esforzando "en el trabajo preventivo". Detalló que desde noviembre, "semanalmente" los hospitales zonales "presentan cronogramas de salida a terreno de acuerdo a los datos" que tienen "en la semana de mayor vulnerabilidad o por lejanía o porque sabemos que va a llover y se van a aislar, entonces los vamos poniendo como prioridad para la atención". 

Además, se hacen "salidas desde los equipos de la Subsecretaría, la Dirección de Materno Infancia, la Dirección de APS (Atención Primaria de Salud), Nutrición", que dan apoyo "atendiendo, dando a la vez capacitación y supervisando como están funcionando los hospitales del interior en relación a la población materno infantil" y "el estado de nutrición". 

"Tenemos a los niños nominalizados con un sistema de vigilancia" que se comparte con Desarrollo Social para la asistencia con módulos alimentarios, y también las embarazadas están "bajo programas de vigilancia”, aseguró Dorigato sobre la atención en los departamentos comprendidos en la emergencia sociosanitaria, Rivadavia, San Martín y Orán. 

Añadió que en APS "tienen un sistema de seguimiento de las familias de riesgo". "Territorialmente el área está asistida desde diferentes programas del Ministerio de Salud y desde diferentes programas desde Desarrollo Social, incluyendo la Coordinación de Asuntos Indígenas", ratificó. En esa asistencia incluyó el reparto de agua. Agregó que en el último tiempo, en el que hubo "tantos problemas con el tema de los suministros de insumos desde Nación", se gestionó que Unicef done pastillas potabilizadoras Pyam, mientras que la Organización Panamericana de Salud (OPS) aportó sales de rehidratación oral.

Dorigato agregó que por otra parte sigue vigente el programa de nutrición con Alimento Terapéutico Listo para Usar (ATLU), "que se da a los niños de bajo peso, de muy bajo peso", y que les permitió "hacer el seguimiento de la desnutrición adaptado a la cultura” de los pueblos originarios, porque puede seguirse el tratamiento en los domicilios, "una vez que están compensados en buenas condiciones". 

La funcionaria detalló que hasta ahora se asistió a más de 1750 niños y niñas con bajo peso, y se entregaron 17.000 sobres de ATLU. "En estos meses logramos la recuperación nutricional de más de 580 pacientes del norte provincial, mientras que 1148 continúan bajo tratamiento, con muy buenos resultados, en la mayoría de los casos”, afirmó. 

Los recortes afectan 

En cuanto a la falta de medicamentos e insumos en el Hospital de Santa Victoria Este, Gabriela Dorigato explicó que estos elementos llegan por dos vías: el programa Remediar de la Nación y por compras de la provincia. 

Si bien reconoció que tuvieron "recortes de presupuesto" y "dificultades para que se presenten las ofertas cuando llamamos a licitación o compra abierta" debido a la confusión generada por la creciente inflación, dijo que está "normalizándose toda la compra de los insumos y medicación”. 

Los recortes afectan en toda la provincia, no solamente en esa zona sanitaria", sujbrayó por otra parte la funcionaria. Contó que la provincia fue sorteando estas limitaciones priorizando sus acciones y con el aporte de otras organizaciones, como Unicef y la OPS.

Dorigato también destacó que la cartera de Salud ha ido superando trabas, "como todo el tema intercultural". Mencionó en ese sentido la capacitación a agentes sanitarios, con cupos para personas indígenas y para mujeres; los cursos para facilitadores interculturales; el trabajo sobre maternidades interculturales, el derecho al parto respetado y los derechos del niño. Este "ha sido un trabajo muy importante" que permitió zanjar los desentendimientos culturales y ahora “los niños están tratados”, sostuvo, aunque reconoció que ocurre que “cuando vuelven a su comunidad muchas veces pasa eso de la descompensación”. 

Cruces 

Tras recorrer el Hospital y el Centro Nutricional de Victoria, el ministro de Salud afirmó que "muchos" agentes sanitarios originarios "no van a trabajar”. También cuestionó que el intendente Rogelio Nerón, que es del Pueblo Wichí, haya dicho que se entera de las muertes de niños o niñas cuando las familias piden que la municipalidad les ayude dándoles el cajón para la inhumación: "va a tener que salir más a recorrer su municipio", le recomendó. 

El intendente también había dicho que la enfermera Lucinda Moreno, que recorría la zona de Vertientes Chica, fue trasladada y se quedaron sin enfermera. "No dejamos sin enfermero", respondió el ministro, que criticó que las comunidades resistieran al nuevo enfermero: "Ese es otro de los problemas, se resiste a los enfermeros”, se quejó. 

Los dichos del ministro le valieron la respuesta del cacique Celedonio Torres, de la comunidad Misión San Luis, quien aseguró que todavía esperan que Mangione vaya a hablar con los referentes indígenas de la zona, quienes conocen cómo es la atención de salud que reciben. “Me siento muy molesto con el ministro porque no sabe la situación”, sostuvo. Afirmó que en el Hospital no hay ventiladores, que faltan profesionales, y también falta capacitación, que hay enfermeros que "ni siquiera saben poner un suero”. Encima, "hay maltratos en el Hospital, los enfermeros nos tratan mal, a veces los médicos no hacen una buena atención”, agregó.