Entre el Teatro y el Patio de los Cipreses, el Centro Cultural Parque de España (Sarmiento y el río) prepara sus escenarios para Patio Jazz: Conciertos + Feria + Jam. La cita es hoy a partir de las 18, con feria de vinilos y música, un prólogo perfecto para recibir las presencias ibéricas de los pianistas y compositores Lucía Rey y Abe Rábade, cada uno con su formato trío (en el teatro, a las 20.30 y 21.30, respectivamente). Finalmente, a las 22.30 y en el Patio de los Cipreses, el trío de Rocío Giménez López (piano), Luciano Ruggieri (batería) y Franco Di Renzo (contrabajo), ofrecerá una jam como cierre distintivo. Todo con entrada libre y gratuita (retirar en boletería del CCPE desde las 16, hasta agotar aforo).

Tanto Lucía Rey como Abe Rábade visitan Argentina por primera vez, y ambos vienen a presentar sus más recientes trabajos. En el caso de Rey, se trata de Nómadas (2024), cuya variedad rítmica revela las influencias de la compositora, en una ejecución impecable. En la noche de hoy, Lucía Rey estará acompañada por Alberto Brenes (batería) y Ander García (contrabajo, bajo). “Es toda música original, y todo tiene para mí una dramaturgia, un guion. A la vez, es muy bonito ver cómo los intérpretes lo desarrollamos, porque también nos dejamos libertad y espacio creativo. Tanto en el álbum como en los directos, un tema se puede transformar un poquito, y si bien sigue siendo el mismo tema, elegir otros caminos. Ése es el sonido que vamos buscando”, comenta Lucía Rey a Rosario/12.

La formación de la pianista revela una trayectoria distintiva: “Empecé muy chiquita a tocar, y terminé el Conservatorio Superior de Música. Pero ya de adolescente sentía que necesitaba otras formas de expresión y quería componer, entonces me fui por la música moderna, y comencé a trabajar con profesores de jazz y de latin jazz. Gracias a becas, pude estudiar en Cuba y en Nueva York, y me enredé a tocar con mucha gente de la escena”. Sus influencias, dicen de manera similar: “Soy muy ecléctica en mis gustos musicales, mi mamá era profesora de danza española y me crié en el sur de España, con el flamenco y las sonoridades del sur, que tiene también sus reflejos en la orilla atlántica, el Mediterráneo y el norte de Marruecos. Todo eso son para mí sonoridades muy familiares. Y transmitirlo a través del jazz hace que la fusión sea inevitable”.

-¿Al disco lo fuiste pensando o fueron las composiciones las que le dieron forma?

-Hay un poco de las dos cosas; por una parte, yo tenía muy claro lo que quería transmitir con este álbum, pero muchas veces los temas cogen su propio discurso. Me acuerdo que estaba haciendo un encargo para la Fundación José Saramago, y uno de esos temas, “El viaje del elefante”, terminó dentro del disco, y no lo había pensado así. Para mí, Nómadas es un disco circular, empieza en Oriente con “Siran”, que es un nombre armenio, y remite a la ruta de la seda, donde la sonoridad de Occidente y Oriente se juntan; y termina con la composición “Oriente”.

Foto: Afonso Sestelo.
 
 

 

Por su parte, el más reciente trabajo de Abe Rábade, Temp de cor (2024) -que presentará con David Guerreiro (contrabajo) y Bruno Pedroso (batería)-, está a días de editarse; de modo que el show de esta noche será la oportunidad de escucharlo por primera vez. “Nos lo llevamos bajo el brazo, en formato físico. El viernes siguiente comenzará a distribuirse, así que este viaje a Argentina es también su estreno”, refiere el músico a Rosario/12.

En Temp de cor, Rábade indaga en los colores, y dedica a cada uno de ellos una composición. “El disco es un monográfico sobre el color; a fin de cuentas, viene a ser mi versión, completamente personal y subjetiva, de siete colores, a los que llevo a un terreno simbólico. Para que te hagas una idea, el tema dedicado al rojo se llama ‘Terras de sangue’, y es como un canto a lo que produce en cada uno de nosotros la ambivalencia con la tierra, que puede ser muy pacífica pero también muy dramática, a veces sanguinaria, por desgracia. Y hay cosas contrastantes, como por ejemplo con el naranja; el tema se llama ‘Cúrcuma’ y está dedicado a este tubérculo, que resulta que tiene mucho que ver con la energía que todos le atribuimos al naranja, una energía mucho más vitalista, de alegría y de ganas de vivir. El concierto irá acompañado de la proyección de detalles de cuadros de Beatriz Sáa, una artista de Galicia con quien me contacté para este trabajo. Con lo cual, acaba siendo una inmersión de la gente en un juego sinestésico entre sonido e imagen”, explica.

-En tu caso, debió oficiar como un desafío personal: dejar que el color despierte tu música.

-Completamente. Yo llevo interesado en este tipo de proyectos, ligados a un referente extra musical, ya hace un tiempo. Empezó con un encargo que me hicieron, de llevar a escena un espectáculo a partir de un poemario muy especial del gran Federico García Lorca, Seis Poemas Gallegos. A partir de ese poemario, hice todo un trabajo de encuentro entre la cultura andaluza y la cultura tradicional de Galicia. Ahí vi la potencia de trabajar con un elemento extra musical, como un vehículo a través del cual tú puedas conciliar a nivel musical ciertas cosas. El siguiente trabajo similar fue el disco Botánica (2022), fue toda una inmersión en el bosque de Galicia, en sus especies autóctonas, en sus coplas populares y los ritmos tradicionales. Todo ello a través del jazz y la música de cámara, en un formato orquestal y coral. Con esa misma idea y con un formato trío encontré ahora como hilo conductor al color. Todos tenemos una relación con los colores, tenemos filias y fobias, y nuestras culturas, vivamos donde vivamos, están cargadas de simbologías diferentes.