El esperado regreso de Bob Odenkirk como Hutch Mansell ha renovado el interés de los seguidores del cine de acción. En Nobody 2, Universal Pictures ofrece una trama llena de adrenalina, suspenso y humor, manteniendo la esencia de la primera entrega. La secuela, que llegará a los cines el 15 de agosto, coloca a Hutch ante un dilema doble: proteger a su familia mientras combate a sus rivales más peligrosos.

Un padre profundamente endeudado y en conflicto interno

Hutch, antiguo asesino a sueldo, lucha por equilibrar su vida familiar con un pasado violento. Sumido en una deuda de 30 millones de dólares con la mafia rusa, no puede dejar atrás su oficio, lo que afecta su rol como esposo y padre. En un intento por reconciliarse, lleva a su esposa Becca y a sus hijos, Gage y Paisley, a unas vacaciones en el parque "Wild Bill’s Majestic Midway and Waterpark". Sin embargo, sus errores lo enfrentan a criminales, incluido un antagonista interpretado por Sharon Stone.

Un paréntesis familiar convertido en campo de batalla

La situación se complica cuando una pelea con matones locales involucra al dueño del parque, interpretado por John Ortiz, y al sheriff corrupto Colin Hanks. Lo que debía ser un viaje tranquilo a Plummerville se convierte en una lucha por sobrevivir. La paz se rompe abruptamente, desencadenando un conflicto entre el pasado violento de Hutch y su deseo de ser un padre presente.

El director Timo Tjahjanto, con un guion de Derek Kolstad, Aaron Rabin y el propio Odenkirk, transforma este escenario aparentemente inocente en un escenario de caos. La dinámica familiar de los Mansell, incluyendo al abuelo interpretado por Christopher Lloyd, aporta momentos de humor que contrastan con la tensión, reforzando la conexión entre los personajes.

La acción como reflejo de un legado

Además de las secuencias de lucha detalladas, la película explora las similitudes entre la vida de Hutch y las vivencias de Odenkirk. El actor, famoso por Better Call Saul, se inspira en experiencias personales para darle profundidad a un personaje vulnerable pero implacable. "Mi objetivo es que esto se convierta en una trilogía", ha declarado Odenkirk, sugiriendo que el viaje de Hutch podría continuar.

La producción, a cargo de 87North, Eighty Two Films y Odenkirk Provissiero Entertainment, con Kelly McCormick y David Leitch como productores ejecutivos, busca repetir el éxito de la primera película, que recaudó más de 57 millones de dólares globalmente. Nobody 2 promete combinar ritmo acelerado con dilemas morales, explorando cómo el deber y los deseos personales chocan en un mundo hostil.