Mientras el operativo represivo sigue, el oficialismo levantó la sesión
Hoy no pudieron contra los jubilados
Dentro de un Congreso sitiado por cientos de gendarmes y policías, Cambiemos intentó avanzar con la reforma previsional en medio de denuncias de falso quórum. Ante el escándalo Emilio Monzó levantó la sesión. Puertas afuera siguió la redada contra los manifestantes. Hubo alrededor de quince detenidos. Fueron agredidos los diputados Leopoldo Moreau, Mayra Mendoza, Matías Rodríguez, entre otros.
Imagen: Captura Diputados TV

"Le pedimos al Gobierno que levante el operativo de militarización del Congreso para que podamos sesionar como corresponde", había solicitado antes del inicio de la sesión especial para tratar la reforma previsional el presidente del bloque FpV, Agustín Rossi, en una conferencia improvisada con los legisladores del Frente de Izquierda y el Peronismo para la Victoria. Media hora después de las 14, con el tiempo de inicio de sesión vencido, el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, aseguró que contaban con el quórum de 129 diputados para sesionar, mientras los legisladores le mostraban los casquillos de balas de goma y gases lacrimógenos. Finalmente, fue la diputada Elisa Carrió la que solicitó levantar la sesión y desafió:  "Vamos a ganar la votación, será la otra semana, pero la vamos a ganar". 

Pasadas las 14.30, Rossi exigió que se levantara la sesión "respetando el reglamento". En ese momento había 117 diputados sentados. Carrió, entonces, tomó el micrófono, acusó a los diputados: "Tengan cuidado de no atropellar a las fuerzas del orden", y arriesgó: "Yo los vi desde el balcón". Afuera, el operativo de 900 Gendarmes disparaba gases lacrimógenos contra la miles de personas que estaban al otro lado del vallado, con el que el operativo del Ministerio de Seguridad rodeó el Congreso, mientras la Policía Federal ingresaba por las calles laterales disparando balas de goma contra los manifestantes.  

Victoria Donda pidió la palabra para responderle a Carrió: “Un poco de respeto, y si tengo los bastones es porque ayer en el operativo perverso que llevaron adelante, lo único que lograron fue reprimir a la gente y golpearnos”. Mientras tanto, los diputados de la oposición corrieron hasta donde estaba Monzó exhibiendo los cartuchos de balas que habían recolectado en la calle y pidiendo que se levantara la sesión.

En la entrada al Salón de Pasos Perdidos, la seguridad del propio Congreso impedía el ingreso de otros legisladores. "Es escandaloso que quieran hacer una sesión con diputados en la enfermería", lamentó el diputado Axel Kicillof, en referencia a los diputados del FpV Darío Martínez y Mayra Mendoza. 

La diputada Mayra Mendoza después de recibir el ataque de gases lacrimógenos
Télam

Monzó seguía intentando abrir la sesión, pero los diputados de la oposición denunciaban diputados "truchos", al sostener que el quórum fue dado  por Jorge Enríquez, legislador de Cambiemos que ingresará a la Cámara baja en reemplazo de la desplazada Joana Picceti, pero que aún no juró. "Jamás me senté en la banca, es un disparate. Estaba atrás de Monzó", se defendió.

El macrismo continuó con las provocaciones a través de Nicolás Massot y de Mario Negri, quienes insistían en que la sesión tenía quórum. “El que no se quiere sentar tiene la libertad de no hacerlo”. Luego acusó a la oposición de “intentar romper la sesión”, insistió el titular del bloque de Cambiemos. 

Luego, la diputada y titular del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, les pidió a la bancada oficialista: “¡No sigan pasando vergüenza, no tiene quórum! En el reglamento no va a encontrar nada”.  “Hace 59 minutos tenía que empezar esta sesión, evidentemente no tienen número, y no lo busque en el reglamento, no lo tiene porque mayoritariamente los representantes del pueblo, más allá de los aprietes que se han hecho estos días a intendentes, gobernadores, dirigentes sindicales", denunció.  

Minutos después, habló Elisa Carrió para en nombre del oficialismo pedir el levantamiento de la sesión. “Nosotros ganamos en las urnas", recordó la líder de la Coalición Cívica y lanzó una promesa para los jubilados: "Va a haber una compensación a los jubilados, por eso estoy acá sentada". También habló de "violentos" y "de paz", para terminar desafiando: "Vamos a ganar la votación, será la otra semana, pero la vamos a ganar". 

“Se impuso la cordura”, sostuvo triunfante el diputado Rossi en la segunda conferencia de prensa improvisada del día. En la primera, junto a los diputados del Frente de Izquierda y el Peronismo para la Victoria, había advertido sobre el clima represivo, que el operativo ordenado por el Gobierno nacional cumplió al pie de la letra.