I.
Frase escuchada hace años, facilidad para ejercer poder sobre la población, obedientes, distribución desigual. Dar la espalda a la educación, propiciar la ignorancia de muchos, saber para unos pocos.
Discursos con estadísticas inentendibles y que en la vida cotidiana no se verifican, todo aumenta, pero en lo discursivo rebaja... Hacer faltar el pensamiento crítico, propiciar muchas acciones sin sentido.
Ruptura de los dispositivos de salud y educación. La salud y educación en jaque, ¿conducción de los gobernantes?
Que vengan sin pienso, finalmente, un problema ético, de valores, perder la vergüenza en lo público. Trastocar las pautas de conducta que guían a las personas, normas a nivel individual y social.
En última instancia, pérdida de la guía de comportamientos que regulan el goce para la convivencia, principios de límite al goce.
II.
Alrededor de la primera y segunda guerra mundial, son años en los que Freud y Einstein pensaban en lo que denominaron “temas de actualidad”, tan actual ahora también.
Actual en doble significación: el presente, ahora y actual tiempo de lo siempre igual. Satisfacción pulsional.
Se destruye todo lo que se puede en la organización social, derechos, lenguaje, acciones, bienes públicos, formas de vivir. Desde el poder especialmente, hacer sufrir a otros y disfrutarlo. ¿Festejarlo con discursos de supuestos éxitos falsos como verdaderos serán operaciones de confusión, efectos de hipnosis social?
III.
Decíamos organización social, con efectos hipnóticos, con partes destruidas.
Estamos en el territorio del discurso capitalista: forma de lazo social que rechaza.
Discurso sin cortes. No necesita del sujeto del inconsciente. Sostiene la idea de individuo unidad pura consciencia, rechazo del amor.
La operación de rechazo del amor tiene su importancia, porque lleva a no encariñarse con nada, todo es descartable, vale seguir consumiendo, seguir la rueda del mercado...
Es decir, el amor choca con las políticas de mercado. Goces en exceso en diversas formas: infamia que subsume en el descrédito, deshonra, carencia de dignidad.
IV.
La lógica neoliberal no necesita del amor, ni de la historia. Le viene mejor el poder, la agresividad, las divisiones, las rupturas individuales y sociales.
Al amor lo descarta.
Se genera el problema DES: Des-amparo, Des-regulación, Des-truir(dañar), Des-ilusión...
Entonces recuerdo viejas frases que es mejor olvidar: “Programa de Reorganización Nacional”, “que vengan sin pienso”.
Clara Schor Landman es psicoanalista e investigadora. Doctora en Ciencias Sociales (UBA).