Arte Las obras de Sebastián Gordin siempre tienen un carácter lúdico y también una narrativa: hay suspenso en sus objetos, historias en sus colores y una búsqueda permanente en el uso de materiales distintos según la ocasión. Para Camarote equivocado, que se puede ver en Ruth Benzacar, eligió el título a partir de un chiste de su padre que en los años 50 se fue a Europa en barco. Infancia, juegos de espejos y hasta autorretratos en una muestra rara de un artista que esquiva clasificaciones.
Leñoutopía cromática espacial 4. 2017. Maderas en chapas teñidas, planchuela de cobre, terciado fenólico