Finalmente, el Gobierno de Javier Milei confirmó que a partir de este martes 1º de julio volverán a subir las retenciones de la soja y el maíz. Ante esto, productores alzaron la voz y advirtieron que la situación en el campo es delicada.
Entrevistado por la 750, Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas explicó que si bien el decreto donde se bajaba el impuesto tenía fecha de vencimiento, había una expectativa extendida en el sector de que se transformara en una medida permanente.
Argumentó que esto se debe a la delicada situación del sector. “Porque la situación desde el sentido de la rentabilidad está muy ajustada”, explicó. Y agregó que hay productores que podrían quedar fuera de la actividad.
“En ciertos casos hay productores que quedan fuera de la actividad si miramos la parte rentable”, advirtió. “Con precios internacionales bajos y costos altos. Y con una carga impositiva que no deja de caer sobre el productor”, analizó.
“Este combo nos daba a pensar que el Gobierno podría dar esa medida, ese mensaje tan necesario. Tenemos datos concretos de que el 70 por ciento de la agricultura es sobre campos alquilados. Ahí tenemos un problema muy grande. Y no olvidemos que hay muchos productores que van a empezar ahora a cosechar el maíz”, dijo.
Sin embargo, sostuvo que la decisión fue un mensaje equivocado. “Creo que no ha sido un buen mensaje para el sector”, afirmó. Tras lo que aclaró que las reacciones que haya van a depender de cada situación en particular.
Consultado sobre posibles medidas de fuerza, descartó que haya clima de protestas en lo inmediato. “Las protestas las ponen los productores. Yo diría que hay productores que están quietos”, señaló. “Creo que no hay un escenario de protestas”, reafirmó.
Pero sí insistió en la necesidad de activar los canales institucionales: “Tenemos un buen diálogo con las autoridades. Esto ya amerita una reunión y ver qué se puede hacer, qué se puede reveer, por la necesidad que tienen los productores”.