El mundo de Jurassic Park siempre ha estado lleno de historias fascinantes tanto dentro como fuera de la pantalla. Un ejemplo es la intrigante historia detrás del guion perdido de Jurassic Park 4. Este guion, que prometía cambiar radicalmente el rumbo de la saga, fue desarrollado por John Sayles, aclamado director y guionista, pero nunca llegó a realizarse. En cambio, el mundo recibió la trilogía de Jurassic World, mientras las ideas originales de Sayles quedaron relegadas a la especulación y las leyendas de Hollywood.

La idea original de Sayles

Cuando John Sayles recibió el encargo de escribir un guion para la cuarta entrega de Jurassic Park, decidió explorar nuevos territorios para la saga. Su trama giraba en torno a la creación de híbridos dino-humanos, una idea que transformaría los parámetros narrativos y visuales de la franquicia. Según los detalles filtrados, estos "soldados" no solo estaban armados con habilidades genéticas avanzadas, sino que también llevaban trajes blindados y eran controlados por radiofrecuencia. Fue precisamente esta dirección audaz la que finalmente selló el destino del guion, al no ser aprobada por los estudios.

Tensión en los Alpes Suizos

El guion de Sayles introducía un nuevo antagonista al universo jurásico: un villano al estilo de James Bond llamado Baron Herman Von Drax, que operaba desde un castillo medieval en los Alpes suizos. Allí, junto a su secta secreta, daba vida a estas criaturas indescriptibles para utilizarlas en misiones de alto riesgo, incluyendo un rescate en Tánger. Sin embargo, como suele ocurrir, las cosas no salieron según lo planeado, y los híbridos se rebelaron contra sus creadores, una traición inevitable que el Dr. Ian Malcolm habría previsto desde el principio.

Idea rechazada, pero influyente

Aunque descartado en su momento, el espíritu del guion de Sayles tuvo ecos en Jurassic World. Elementos como el ex marine Owen Grady, interpretado por Chris Pratt, quien también adiestra velocirraptores, resonaban con el protagonista militarizado de Sayles. Asimismo, el concepto de un antagonista con planes militares para los dinosaurios estuvo presente en la figura de Hoskins, aportando un giro bélico a la narrativa de la película.

Concepto sin realizar

A pesar de no producirse, el guion de Sayles sigue siendo un intrigante "qué pudo haber sido" en la historia del cine. Las filtraciones de artes conceptuales y borradores alimentaron la imaginación de los fanáticos, con creaciones tan peculiares como "Raptorman", una mezcla escamosa de humano y dinosaurio con un cañón por brazo. Aunque estas ideas parecían poco prácticas, ejemplificaron un despliegue de creatividad que, aunque no se materializó oficialmente, inspiró futuras interpretaciones de la saga para mantener a los espectadores intrigados.

El legado de las artes conceptuales filtradas y la estructura radical del guion de Sayles continúan siendo temas recurrentes en foros y redes sociales, demostrando que, a veces, las historias no contadas pueden generar tanto interés como las que llegan a la pantalla grande.