Argentinos Juniors superó individual y colectivamente a Racing en el segundo tiempo, y construyó una victoria clara, contundente, inobjetable por 4-1. Desde las plateas, Gustavo Costas fue testigo de la impotencia de sus dirigidos que venían de una hazaña ante Peñarol, pero esta vez se quedaron sin piernas, sin fútbol, sin orden para contener el buen juego del rival. Alan Lezcano, autor del primer gol y de un pase magistral en el segundo, fue la figura del equipo que tuvo otros puntos altos en los centrales, en López Muñoz, en Lozano y en Molina.
El "Ruso" Diego Matías Rodriguez tiene 36 años y una extensa carrera: debutó en Independiente, pasó después por Defensa y Justicia, Central Córdoba, Godoy Cruz y desde el año pasado en Argentinos. También jugó en Japón, en Grecia y en España. Gabriel Arias pronto cumplirá 38 años: jugó en Olimpo, en Defensa y Justicia, en Unión La Calera y desde el 2018 está en Racing. Tiene el récord de ser el futbolista de Racing con más partidos internacionales: 47.
Son dos arqueros con muchísima experiencia que no suelen cometer grandes errores. Sin embargo, fueron directamente responsables de los dos goles que se marcaron en el período inicial. La primera macana la cometió Rodríguez cuando calculó mal en un pelotazo largo de Mura, y en lugar de salir al encuentro de la pelota (le sobraba tiempo), empezó a retroceder y le permitió a Conechny meter la pierna para mandar la pelota a la red. Iban 24 minutos.
Casi inmediatamente, Arias devolvió las atenciones recibidas. Quiso descolgar un centro que llegó desde la derecha (en realidad debió meter los puños), dejó la pelota muerta, y metió un desesperado manotazo que no hizo otra cosa que habilitar a Lezcano, quien no dudo en darle de primera de zurda. Uno a uno. Regalo a regalo.
En el segundo tiempo, Arias recibió tres goles, pero no fue responsable en ninguno. En todo caso, los expusieron las flaquezas defensivas de sus compañeros.
La jugada más vistosa del segundo tiempo se produjo a los cinco minutos, cuando en el borde del área Lezcano amagó pegarle al arco, y empaló la pelota con gran clase para que López Muñoz conectara de palomita. Se agrandó Argentinos ante un rival bamboleante y llegaron rápidamente los goles de Giménez desde el borde del área, y Oroz casi desde la línea del arco. Cuatro a uno. Nada que discutir. Argentinos llegó a los ocho puntos, y Racing se hunde muy cerca del fondo de la tabla con cuatro y la cabeza puesta en la Libertadores.