Es la sexta edición del Festival Ecosistema Canción, y sus artífices apuestan de manera mayor, diferente, siempre con el horizonte en la nueva canción y la producción cultural independiente. Con organización del colectivo y sello discográfico Kuikatl, esta edición alternó los escenarios de La Usina Social y Lucero del Paraná; y concluye hoy en Plataforma Lavardén, con entrada gratuita. La programación inicia a las 18.30 en el “Escenario Bosque” (Petit Salón) con las actuaciones de Tai Peres (Brasil), Julieta Masuelli y Licina Picón (CABA), junto a la poesía de Manuel Bozzo; y continúa a las 21 en el “Escenario Bosque” (Gran Salón) con las presentaciones de Julián Rossi, Juanito el Cantor, y la poesía de Natalia Leggio.

“Nos está yendo muy bien, fue algo nuevo para nosotros el formato, al diversificar el festival en distintas sedes. Fue también la primera vez que fuimos a Lucero del Paraná, en barrio La Florida, un lugar espectacular y hermoso, se llenó y estuvo buenísimo; así como nos sucedió la semana anterior en La Usina, donde también estuvo hermoso. Armamos cuatro escenarios diferentes y tuvimos a la danza involucrada. La gente iba circulando, rotando, adaptándose a la dinámica. Está resultando inmejorable para nosotros; más aún cuando veníamos del CEC, donde ya estaba todo aceitado; debo decir que estamos muy sorprendidos por las dos fechas”, comenta Julián Rossi a Rosario/12.

-¿Cómo ha sido el contacto con el público? ¿Hay gente que se suma a descubrir lo que proponen?

-Yo creo que ahí es donde rige la desvalorización y valorización de la cultura, en relación al arte que nace y se gestiona desde la ciudad y para la ciudad. En general, pasa esto de mucha gente que va por un amigo o por una amiga, a partir de una recomendación o por varias razones, y se termina encontrando con alguien que está tocando una canción o lee un poema, o con la movida en general, y se sorprende. Se lleva ese hallazgo, ese descubrimiento. Y dice: "Che, qué lindo que canta fulanita”. Y empieza a valorar la expresión que surge geográficamente de su cercanía. Ahí está, para mí, la cultura o lo que podemos decir del valor de la cultura, cuando aparece ese hallazgo, esa cosa de “no sabía que estaba tan bueno”, cuando esa persona vive a diez cuadras de tu casa.

-¿Cómo será la dinámica de este sábado?

-Comienza en el Petit Salón, una sala que es bastante íntima, donde hay un piano de madera. Será una sala híbrida, porque no es ni un café concert ni un teatro; en ese primer escenario estarán Tai Peres, Julieta Masuelli y Licina Picón, y leerá también Manuel Bozzo. Durante una hora y media, la gente que ingrese allí se va a llevar una impresión de cada proyecto, porque son shows de 25 minutos, bien direccionados. Luego habrá una hora antes de visitar el otro escenario, en el Gran Salón. Muchos se irán, otros no, habrá gente que solo irá al Gran Salón; es decir, se produce una renovación, que es lo que buscamos, para seguir trabajando el formato que habíamos conseguido en el CEC durante varios años, donde la gente se encuentra con shows de 25 minutos y se da la oportunidad de descubrir y participar de diferentes shows. Por eso, todo funciona en horarios diferentes, no hay nada que se pise. En el medio, habrá una feria editorial de poesía local, a cargo de Perfeito, además de un servicio de buffet y un espacio de circulación. Todo finaliza en el Gran Salón con mi show y el de Juanito con su banda.

-Conociendo tu música, me resulta adecuado pensar lo que hacen desde un lugar de afecto.

-Nos esforzamos mucho en estar muy atentos a la recepción de la gente, lo charlamos siempre y lo repetimos: saludar y decir buenas tardes o buenas noches, agradecer, ocuparse de que la gente se ponga cómoda, asistir a quien lo necesite. Nosotros interpretamos que ahí habita gran parte de la experiencia de lo que debe ser una movida, un evento. Porque está buenísimo que uno sea bien recibido y que circule el afecto. A nosotros nos mueven mucho las ganas y el cariño con los que hacemos las cosas, y queremos que se note, que la gente que asiste a alguna movida de Kuikatl sienta eso. Y no hay duda de que la retribución viene por ahí. Es algo que buscamos y sostenemos.