Femicidio en Mendoza
Mató a su pareja, al hijo de ella y a la suegra
Sucedió en Guaymallén. El hombre tenía antecedentes por violencia de género. Prendió fuego a la casa para ocultar los crímenes y luego se ahorcó.
Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género.Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género.Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género.Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género.Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género.
Mayra Bueno (derecha) y su madre Mónica, víctimas de la violencia de género. 

La ciudad mendocina de Guaymallén se vio sacudida por un brutal triple crimen en la marugada de hoy. Un hombre asesinó a su pareja, el pequeño hijo de ella y la madre de la mujer, y luego prendió fuego la casa. El hombre, identificado como José Patricio Molina, se suicidó. Tenía antecedenres penales y de violencia de género.

Las víctimas fueron identificadas como Mayra Soledad Bueno, de 25 años; su hijo Lautaro, de seis; y Mónica Outeda, de 51, madre y abuela de las otras dos víctimas. Molina, de 40 años, apareció ahorcado en la casa de una hermana cuando era buscado por la policía.

El asesino fue visto salir de la casa de las víctimas, en la calle Barcelona al 100, minutos antes que esta comenzara a arder. Las llamas alertaron a los vecinos, que llamaron a los bomberos. El incendio afectó a la mitad de la casa, y encontraron los cuerpos. Los golpes que presentaban hicieron descartar la hipótesis de muerte por inhalación de monóxido de carbono: habían sido asesinados por Molina. Los vecinos habían escuchado gritos  y ruidos durante la madrugada antes del fuego. Según trascendió, embistió a golpes a su pareja, a Outeda le partió la cabeza con un machete y al chico lo ahogó.

Las sospechas apuntaron a Molina cuando se presentó una ex pareja del hombre, que lo había acusado de malos tratos. “Me mandé una cagada, maté a tres personas", le dijo, además de anticiparle que se iba a suicidar. A las pocas horas, la hermana del asesino avisó que se había ahorcado.

Molina se hacía llamar José Giménez ante su pareja y amigos de ella. Así quiso tapar su verdadera identidad, por los antecedentes de arrestos por hurtos. Trabajaba como remisero y así fue como conoció a Mayra Bueno, quien se desempeñaba como maestra jardinera. Comenzaron a convivir en la casa que Bueno compartía con su hijo y con su madre hasta el trágico desenlace de esta madrugada.

Claudia Ríos, fiscal de Homicidios, es quien entiende en la causa. La provincia de Mendoza tuvo 21 casos de femicidios en 2016 y registró una baja en el último año. Entre los casos en la provincia cuyana destaca otro triple crimen, en Godoy Cruz. En octubre de 2016, Daniel Salazar mató a balazos a su ex pareja, una tía y la abuela, y luego dejó abiertas las hornallas de gas para intentar que explotara la casa. Fue detenido, juzgado y condenado a perpetua.