La offshore que selló la suerte del ahora ex subsecretario de la Presidencia

La historia de Line Action

Gilligan se desempeñó como director de la compañía entre 2012 y 2014. Ante el registro de sociedades británico, la firma declaró cuentas y efectivo por 2 millones. En los documentos figura que el ex funcionario vivía en Panamá, cuando en verdad ya trabajaba en la Ciudad.
La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra.La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra.La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra.La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra.La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra.
La empresa dirigida por Gilligan tenía una cuenta no declarada en Andorra. 

La empresa británica donde el renunciante subsecretario general de la presidencia, Valentín Díaz Gilligan, se desempeñó como director se llama Line Action LTD. Ostentó el cargo en la compañía entre 2012 y 2014. El entonces funcionario porteño controlaba con esa firma una cuenta no declarada en Andorra que, según reveló el diario español El País la semana pasada llegó a tener 1,2 millón de dólares. Los balances de la compañía presentados ante el registro societario inglés a los que accedió PáginaI12 muestran que, previo a la salida de Díaz Gilligan, la empresa declaró colocaciones bancarias y dinero efectivo por casi 2 millones de dólares. Los registros y notificaciones entregadas por Line Action LTD ante el Companies House del Reino Unido no precisan dónde están colocados los fondos aunque informan que todas sus actividades se realizan fuera del territorio británico. Las tenencias millonarias fueron alcanzadas en 2014 pero el monto se mantiene inalterado durante 2015 y recién se esfuma de los registros en 2016 cuando los activos declarados por la empresa llegan apenas a 251 libras. Para entonces Díaz Gilligan ya no figuraba en los documentos. Quien lo reemplazó como director y además asumió el control de las acciones fue su socio uruguayo Francisco Casal Fernández. 

Los veintiocho documentos analizados por este diario permiten conocer parte de la historia ocultada por el ahora ex funcionario de Cambiemos que no solo omitió informar la colocación bancaria andorrana en su declaración jurada sino que ofreció datos falsos a los ingleses. De acuerdo a esos registros, Díaz Gilligan es argentino pero vivía en Panamá. La residencia centroamericana informada ante las autoridades británicas es asumida entre el 23 de enero de 2012 y el 29 de julio de 2014. A lo largo de ese período que se superpone con sus primeros pasos como Director de Promoción Turística del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, Díaz Gilligan se presenta formalmente como “emprendedor”. 

La dirección ofrecida para notificaciones y correspondencia está en el decimonoveno piso del Edificio Plaza 2000 en la Ciudad de Panamá. No se trata de una propiedad de Díaz Gilligan con vista privilegiada al caribe sur sino las oficinas de Robles & Robles Law. Los registros panameños muestran que esa firma de abogados se encargó de intermediar en el montaje de la estructura societaria entre Inglaterra y Panamá que fue utilizada para administrar la millonaria cuenta bancaria andorrana. Fueron esos letrados quienes crearon la sociedad anónima Nashville North Inc que fue la accionista controlante de la británica Line Action donde Díaz Gilligan se desempeñó como directivo hasta finales de 2014. En poder de esa panameña figuraron las 100 acciones emitidas por la empresa Line Action LTD que están valuadas en una libra cada una.

El status del Subsecretario General de la Presidencia en la offshore británica cambió el 29 de julio de 2014 cuando abandonó su función directiva por apenas unas horas y fue reemplazado por Marcelo Mercant. El empresario uruguayo fue presidente de la Cámara de Comercio Uruguayo-Británica donde hoy se desempeña como vocal en representación de la consultora IBC Global. Esa firma es una de las múltiples intermediarias dedicadas a la “planificación tributaria internacional” y la “incorporación de sociedades” desde el nodo offshore sudamericano que funcionan en Montevideo. Ese mismo día de finales de julio de 2014, Mercant renuncia y vuelve a aparecer el nombre de Díaz Gilligan. 

La documentación analizada por este diario no permite establecer por qué o para qué se hizo el enroque pero cuando el funcionario argentino reingresa en la sociedad británica ya no reside en Panamá ni es un emprendedor. La dirección ofrecida es Zabala 1441 en Montevideo, ahora es empresario y reside en Argentina. Esos atributos declarados cuando ya llevaba más de un año en la función pública de la Ciudad de Buenos Aires los mantiene hasta su renuncia de la firma el 23 de noviembre de 2014. Lo reemplaza el empresario uruguayo Casal Fernández quien también asumirá desde ese momento el control total de las acciones de la empresa británica. El hombre de negocios informó que vivía y residía en Brasil. La dirección indicada para recibir notificaciones formales es un domicilio en Madrid. 

Las tenencias bancarias informadas por Line Action para el año fiscal finalizado el 31 de julio de 2014 ascienden hasta los 1.183.027 libras que, al tipo de cambio de ese momento, representaban 1.997.541 dólares. Las tenencias declaradas superan en 700 mil dólares el saldo revelado la semana pasada por el diario El País de España. No se trata de una incompatibilidad sino de distintas fuentes de información. De acuerdo al medio español la firma británica dirigida por Díaz Gilligan administraba una cuenta con 1,2 millones de dólares en la Banca Privada d’Andorra (BPA) que operaba en Andorra, Luxemburgo y Panamá aunque la presencia en la guarida centroamericana fue liquidada el año pasado. Los periodistas españoles no revelaron cuál era la sucursal donde estaban los fondos ni las fechas correspondientes a ese saldo. 

Line Action Limited lleva el número 7690439. La empresa fue registrada el 1 de julio de 2011. Como suele suceder con las empresas offshore nace con directores y accionistas nominales que son dispuestos de manera transitoria por los intermediarios encargados de los trámites iniciales. En el caso de la empresa controlada por el funcionario cambiemita quien estuvo a cargo del montaje fue la firma Formacompany que tiene sus oficinas en la pequeña localidad de Great Bookham a una hora del centro de Londres. 

“El Reino Unido es una de las jurisdicciones más sencillas y flexibles para registrar una compañía, podemos completar todo el proceso de incorporación entre uno y tres días y no hay necesidad de viajar”, publicitan en el sitio web donde detallan que el servicio básico inicial asciende a 690 libras. A esa cifra inicial se suman costos de mantenimiento anuales y el resto de las prestaciones que pudiera contratar el cliente. Formacompany tiene sedes en Irlanda y España. Antes que Díaz Gilligan asumiera a pedido de Casal ya que el uruguayo “tenía un juicio con el fisco que ganó y no podía figurar” quien fue designada en Line Action como directora fue Anne Maureen Caveley. La británica es una prestanombre profesional que figura en 487 directorios de empresas montadas por Formacompany.

@tomaslukin 

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