El presidente brasileño fue aplastado en San Pablo, y no obtuvo buenos resultados en gran parte de los casi 5.600 municipios que eligieron intendentes.
Según los sondeos el bolsonarista Celso Russomanno puede ser derrotado en San Pablo.
Desde Brasilia
Es literal, el brasileño le dijo "I love you" cuando se conocieron en Washington. Pero las elecciones pueden cambiar todo.
No hay registro, al menos en la historia reciente, de un mandatario brasileño deslumbrado por un ocupante de la Casa Blanca al punto de ponerse él y su familia al servicio de la campaña electoral.
Su abuela fue condenada por narcotráfico, su tío por una milicia derechista, y ahora la investigan por recibir cheques injustificables.
El gobierno congeló el Fondo del Clima, recortó el presupuesto para equipo de brigadistas y suprimió casi por completo el cobro de multas a los responsables de los delitos ambientales.
Entre carcajadas, el gobernante preguntó a la pequeña Esther Castilho cuándo había sido su "iniciación", al mismo tiempo que buscaba, y obtenía, la complicidad de los asesores.
El presidente brasileño realizó declaraciones alineadas con los grupos negacionistas que denostan la inmunización contra el coronavirus.
La exaltación del mandatario se entiende no sólo por su fobia ante el gremio, sino por su falta de explicaciones sobre el dinero que el ex militar Fabrizio Queiroz depositó a nombre de la primera dama.