Las encuestas indican que los electores comienzan a vincular al flamante postulante petista Fernando Haddad con su mentor, Lula. Y esbozan una polarización entre el ex alcalde de San Pablo y Jair Bolsonaro, de extrema derecha.
A pesar de que no puede grabar videos ni dar entrevistas, el ex mandatario es la figura determinante en la pelea por la presidencia de Brasil. Su sucesor, Fernando Haddad, creció del 9 al 13 por ciento de intenciones de voto.
Haddad escuchó la lectura del mensaje público de Lula en un palco levantado a metros de los portones de acceso a la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, junto a Dilma Rousseff, Gleisi Hoffman y Manuela D’Avila.
"Lula es el gran actor, el principal elector de estas elecciones, más allá de que sea candidato o no lo sea, eso se decidirá, eso todavía está abierto" declaró hoy el diputado Paulo Pimenta a
“Es muy grave que un comandante con altas responsabilidades se arrogue interferir en el proceso electoral”, planteó el Partido de los Trabajadores. El episodio sumó otra complicación a los comicios más imprevisibles desde el 89.
Página12 en Brasil Desde Brasilia
Fue apuñalado en un típico acto suyo, esos que combinan bromas misóginas y homofóbicas con saudades de la dictadura.
El atacante Adelio Bispo de Oliveira, un evangelista de 40 años, fue detenido de inmediato por la seguridad de Bolsonaro. La agresión alteró aún más la tensa campaña electoral. El PT repudió de inmediato la violencia. Se espera el avance de la investigación.
En la última encuesta de Datafolha la ex presidenta apareció primera con el 25 por ciento de las intenciones de voto contra el 11 de su principal adversario, Carlos Viana, del Partido Humanista de la Solidaridad.
Los abogados lulistas basaron su alegato en la jurisprudencia local, por la cual el TSE ya autorizó a cientos de condenados a que disputaran elecciones y en la recomendación formulada hace dos semanas por el Comité de DD.HH. de la ONU.